EnerVenue inicia la producción en masa en su nueva fábrica de baterías en Changzhou, China, después de abandonar el proyecto industrial que había previsto desarrollar en Kentucky, la empresa estadounidense apuesta por Changzhou como centro inicial de fabricación para sus baterías de níquel-hidrógeno destinadas al almacenamiento energético, mientras prepara una red industrial con presencia futura en distintos mercados internacionales.
La decisión coloca a China en el núcleo de la estrategia inicial de producción de EnerVenue, una compañía especializada en tecnologías de almacenamiento de larga duración basadas en baterías derivadas de sistemas utilizados originalmente en aplicaciones espaciales, según explicó a Reuters el CEO de EnerVenue, Henning Rath, la elección de China estuvo relacionada principalmente con la disponibilidad de talento técnico especializado y con la amplia cadena de suministro industrial existente en Changzhou.
EnerVenue apuesta por Changzhou y su experiencia industrial
Uno de los factores determinantes para EnerVenue es el ecosistema manufacturero desarrollado alrededor de la nueva planta. Changzhou concentra proveedores y especialistas en áreas como hidráulica, neumática y automatización industrial, además de ingenieros con experiencia en ajustes rápidos de procesos productivos. La compañía considera que esta concentración de capacidades puede acelerar la optimización de una línea de fabricación que todavía debe demostrar su eficiencia a escala comercial.
Asimismo, los costos laborales representan una diferencia importante frente a otros mercados industriales. Un responsable de la planta señaló a Reuters que los ingenieros recién graduados reciben aproximadamente 12.000 yuanes mensuales, equivalentes a unos US$1.792. Además, EnerVenue resalta la flexibilidad de algunos proveedores locales, que pueden desarrollar equipos especializados antes de recibir el pago definitivo mientras la empresa evalúa si esos diseños serán incorporados al proceso de producción.
De una planta de US$264 millones en Kentucky a fabricar en China
Antes de trasladar su producción inicial a China, EnerVenue había anunciado en 2023 un proyecto para construir una fábrica en Kentucky, Estados Unidos. La primera fase del plan contemplaba una inversión de US$264 millones y la creación de aproximadamente 450 empleos. Sin embargo, la compañía decidió abandonar el proyecto un año después debido a que su tecnología todavía requería ajustes antes de avanzar hacia una producción industrial bajo las condiciones previstas.
Rath explicó que la experiencia obtenida durante esa etapa permitió identificar mejoras necesarias tanto en el diseño de las baterías como en la configuración de la propia fábrica. Actualmente, EnerVenue mantiene sus actividades de investigación y desarrollo en Fremont, California. La empresa fue fundada por Yi Cui, profesor de ciencia de materiales de Stanford, y desarrolla baterías de níquel-hidrógeno inspiradas en tecnologías utilizadas en aplicaciones espaciales.
La nueva fábrica de EnerVenue tendrá una automatización del 95 %
Por otra parte, la instalación de Changzhou incorpora un elevado nivel de automatización, EnerVenue estima que aproximadamente el 95 % del proceso productivo estará automatizado y prevé contar con cerca de 400 trabajadores antes de finalizar el año. Rath no detalló la inversión exacta destinada a la planta, aunque situó el costo dentro de un rango aproximado de US$20 millones a US$50 millones.
Según el ejecutivo, el respaldo gubernamental recibido estuvo limitado principalmente a procesos administrativos como permisos, certificaciones y selección del emplazamiento industrial, la automatización avanzada forma parte de la estrategia de EnerVenue para aumentar la capacidad productiva manteniendo un modelo industrial eficiente y escalable.
Producción crecerá hasta 1 GWh anual en 2027
Mientras tanto, EnerVenue prevé alcanzar una capacidad de producción anual de 250 MWh durante este año, un volumen equivalente aproximadamente a la fabricación de 300 celdas de batería por día, la siguiente fase del proyecto contempla aumentar esa capacidad hasta 1 GWh anual durante el tercer trimestre de 2027.
Para respaldar su expansión, la compañía captó más de US$300 millones en una ronda de financiación realizada en marzo y liderada por Full Vision Capital, el family office de Peter Lee Ka-kit, entre los inversores mencionados por Reuters también figuran Saudi Aramco y SLB, compañías vinculadas al sector energético global.
EnerVenue prepara nuevas fábricas fuera de China
A largo plazo, Changzhou representa el primer paso hacia una red internacional de fabricación, EnerVenue planea desarrollar nuevas instalaciones en Norteamérica, Oriente Medio y Europa a partir de 2028, las ubicaciones definitivas deberán establecerse durante 2027, considerando factores industriales, regulatorios y comerciales.
En el mercado norteamericano, la futura localización dependerá de las condiciones legislativas y regulatorias aplicables, también permanece abierta la evaluación sobre el acceso de las celdas fabricadas en China a determinados incentivos fiscales estadounidenses relacionados con almacenamiento energético, debido a las restricciones vinculadas al contenido y propiedad asociados con China.
De esta manera, la planta de Changzhou funcionará como la primera plataforma industrial de EnerVenue para validar la fabricación comercial de sus baterías de níquel-hidrógeno, mientras la compañía prepara una expansión productiva hacia otros mercados estratégicos.
Fuente: Reuters
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