Saronic anunció el lanzamiento de su primer buque autónomo Marauder, una embarcación de superficie no tripulada mediana (MUSV) diseñada para operaciones de largo alcance en aplicaciones comerciales y de defensa.
El primer casco pasó del diseño inicial a las pruebas en agua en menos de un año, un avance que la compañía considera esencial para validar su modelo de desarrollo, fabricación integrada y producción rápida de buques autónomos en Estados Unidos.
Con esta plataforma, Saronic busca acelerar la transición de los buques autónomos desde prototipos individuales hacia programas escalables, orientados a misiones persistentes, modulares y de largo alcance.
Marauder entra a pruebas en agua
El Marauder fue diseñado para ejecutar misiones prolongadas lejos de la costa, operando de forma totalmente autónoma o bajo supervisión humana remota.
Su objetivo es reducir los riesgos asociados a misiones marítimas extensas, al eliminar la necesidad de mantener una tripulación a bordo en entornos exigentes.
La plataforma puede alcanzar una velocidad superior a 25 nudos y dispone de un alcance de hasta 5.400 millas náuticas, lo que le permite reposicionarse rápidamente y sostener operaciones en amplias zonas oceánicas.
Saronic destacó que el desarrollo del primer casco en menos de un año demuestra una velocidad poco común en la construcción naval estadounidense moderna, apoyada en la integración interna de diseño, producción y autonomía.
Carga útil modular para varias misiones
El buque cuenta con una capacidad de carga útil de 150 toneladas métricas. Su configuración permite transportar hasta cuatro contenedores ISO de 40 pies u ocho contenedores de 20 pies, además de otras cargas modulares según los requerimientos de misión.
Esta flexibilidad permite adaptar el Marauder a tareas de logística, investigación, conocimiento del dominio marítimo, inteligencia persistente, vigilancia y reconocimiento. La modularidad también evita modificaciones estructurales mayores en la plataforma cuando cambian las necesidades operativas.
El diseño apunta a ofrecer capacidad autónoma persistente a escala, con tiempos de entrega que permitan su integración real en flotas comerciales, científicas o de defensa.
Astillero Franklin aumentará producción
El Marauder fue construido en su astillero de Franklin, Luisiana, donde aplica un modelo de producción que integra diseño naval, fabricación, desarrollo de autonomía y cadena de suministro bajo una misma estructura operativa.
La compañía indicó que su capacidad ampliada, prevista para finales de 2026, permitirá producir hasta 20 unidades Marauder al año.
El segundo casco ya se encuentra en equipamiento con sistemas mecánicos, eléctricos y de autonomía, mientras que el tercero y cuarto permanecen en construcción.
Plataforma diseñada para autonomía
Además del hardware naval, Saronic desarrolló una plataforma de inteligencia de flota basada en software. Este sistema permite a los operadores visualizar en tiempo real la telemetría, el estado del buque, los subsistemas y los procesos autónomos internos.
La plataforma incorpora alertas, registro de datos históricos, reproducción para análisis forense y capacidad de intervención remota. Esto permite mantener las operaciones autónomas bajo supervisión humana y con trazabilidad operativa.
El Marauder fue concebido desde su origen como un buque construido para autonomía, con interfaces de software asociadas a sus componentes principales para facilitar monitoreo, observabilidad y actuación remota.
Fuente y foto: https://medium.com/