Portugal continúa consolidando uno de los sistemas de electrificación con menor intensidad de carbono entre los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE), impulsado por el crecimiento acelerado de la energía solar fotovoltaica y el aporte sostenido de la generación hidroeléctrica y eólica.
Según el más reciente informe de política energética de la AIE, este avance ha permitido fortalecer la seguridad energética nacional y reducir la dependencia de las importaciones energéticas, un aspecto estratégico en medio de la volatilidad de los mercados internacionales.
La electrificación comienza a convertirse en el eje central no solo de la transición energética portuguesa, sino también de su resiliencia económica y competitividad industrial a largo plazo.
Redes eléctricas exigen mayor planificación
La AIE advierte que el crecimiento de la generación renovable y el aumento de la demanda eléctrica requerirán una planificación más integrada y proactiva de la infraestructura energética portuguesa.
El organismo señala que será necesaria una inversión más robusta tanto en redes de transmisión como de distribución para integrar nueva generación renovable, facilitar la electrificación y fortalecer el comercio energético dentro del mercado ibérico.
Además, el informe destaca la importancia de mejorar la coordinación entre operadores eléctricos y armonizar los procesos nacionales y locales de planificación para responder de forma eficiente a la transformación energética del país.
Energía renovable impulsa nueva adaptación económica
La rápida expansión de las energías renovables está modificando la estructura energética portuguesa y reduciendo progresivamente su exposición a riesgos asociados con combustibles fósiles importados.
La creciente participación de fuentes solares y eólicas también está incrementando la necesidad de flexibilidad del sistema eléctrico, incluyendo soluciones de almacenamiento, respuesta a la demanda y tecnologías que permitan equilibrar la red en tiempo real.
Para la AIE, garantizar una red eléctrica más sólida será fundamental para sostener el crecimiento renovable y mantener la estabilidad operativa del sistema energético nacional durante los próximos años.
Electrificación será determinante para la industria
El informe subraya que sectores como transporte, construcción e industria aún necesitan acelerar sus procesos de electrificación para aprovechar plenamente los beneficios de la transición energética.
En el caso del transporte, la AIE señala que las emisiones continúan siendo elevadas debido a una flota vehicular envejecida, aunque el crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos representa una señal positiva para el mercado portugués.
La agencia también considera prioritario que Portugal desarrolle estrategias industriales claras que permitan aprovechar su matriz eléctrica de bajas emisiones para fortalecer nuevas cadenas de valor, aumentar la competitividad y consolidar un modelo energético más capacidad de adaptación y sostenible.
Fuente: https://www.iea.org/
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