Polonia seleccionará en 2027 al socio tecnológico y financiero para su segunda planta nuclear y confirmará la ubicación del emplazamiento en 2028, anunció el viceministro de Energía Wojciech Wrochna el 12 de junio, según Reuters. El proceso de selección enfrenta tres candidatos activos: Estados Unidos con Westinghouse, Francia con EDF y Canadá con la tecnología CANDU de AtkinsRealis. Corea del Sur quedó fuera del proceso después de que sus potenciales socios no respondieran a la invitación oficial de Varsovia.
Planta nuclear en Polonia: el modelo de financiación privada como criterio clave
Wrochna subrayó que la segunda planta difiere estructuralmente de la primera en materia de financiación: “La premisa del segundo proyecto nuclear es que nos alejamos del modelo financiado por el contribuyente”. El gobierno espera que el socio seleccionado aporte el esquema de capital del proyecto, convirtiendo la capacidad de estructurar financiamiento privado en un factor decisivo. Los emplazamientos preferidos son Bełchatów y Konin, en el centro del país.
Canadá presentó su propuesta formalmente en febrero de 2026, cuando el ministro de Energía Tim Hodgson viajó a Varsovia. “Estamos aquí para dialogar sobre energía nuclear mientras Polonia avanza con su segunda central”, declaró Hodgson, añadiendo que Ottawa está preparado para ofrecer respaldo financiero junto con la propuesta tecnológica. Rumanía opera dos reactores CANDU gestionados por AtkinsRealis, el único referente europeo de esa tecnología en operación comercial.
Objetivo 6–9 GW y primera central en marcha
La primera central nuclear polaca —tres reactores AP1000 de Westinghouse en Lubiatowo-Kopalino, en Pomerania— iniciará construcción en 2028 y conectará su primera unidad a la red en 2036, con las dos unidades restantes en 2037 y 2038. En marzo de 2026, la empresa estatal PEJ presentó la solicitud de licencia de construcción ante la Agencia de Energía Atómica, que tiene 24 meses para resolver. El coste estimado supera 40.000 millones de dólares, con aproximadamente un tercio destinado a empresas polacas.
El objetivo nacional es alcanzar entre 6 y 9 GW nucleares, suficientes para transformar el balance de generación de un país que todavía depende del carbón para más del 60% de su electricidad. La gestión de activos de una cartera nuclear de esa magnitud exigirá marcos regulatorios y capacidades técnicas que Polonia construye en paralelo a la primera planta. Wrochna calificó el calendario de “factible”.
Dimensión geopolítica del contrato
El proceso de selección para la segunda planta nuclear tiene implicaciones que trascienden la generación eléctrica. Para EE.UU., una segunda planta Westinghouse consolida el dominio tecnológico americano en el mayor programa nuclear europeo activo y refuerza los vínculos de seguridad en el flanco este de la OTAN. Francia firmó en 2025 un tratado bilateral con Polonia que refuerza la cooperación en defensa y energía nuclear, posicionando a EDF con respaldo político de Estado. Westinghouse, por su parte, ha indicado que una segunda planta AP1000 costaría un 15% menos gracias a las economías de escala de la primera.
El ministro de Energía Milosz Motyka confirmó en la misma conferencia que Polonia mantiene diálogo activo con candidatos de EE.UU., Francia y Canadá. La decisión de 2027 sobre esta planta nuclear definirá no solo el proveedor tecnológico, sino la geometría de las alianzas energéticas polacas para las próximas cinco décadas. Para Europa Central, un programa de 6 a 9 GW nucleares en un solo país redefine el balance regional y reduce la dependencia de importaciones de gas durante el invierno.
Fuentes: Reuters — Poland to Select Partner for Second Nuclear Plant by 2027, 12 de junio de 2026 | Reuters — “Canada pitches CANDU nuclear technology for Poland’s second plant”, 17 de febrero de 2026