Siete empresas compiten por nuevos permisos mientras el país busca reforzar su seguridad energética tras años de restricciones
El interés por la exploración de gas en alta mar vuelve a crecer en Nueva Zelanda, donde siete compañías del sector energético compiten por obtener nuevos derechos de exploración tras la eliminación de la prohibición impuesta en 2018 para otorgar licencias offshore.
La reactivación ocurre en un momento en que el país enfrenta una disminución sostenida de sus reservas de gas natural y busca fortalecer el suministro interno para la industria y el sistema eléctrico, especialmente durante los períodos de baja generación hidroeléctrica.
Entre las empresas interesadas figuran Sunda Energy, Pancontinental Energy, EnZed y CBX Energy, además de un consorcio integrado por compañías neozelandesas que aspiran a desarrollar nuevas áreas prospectivas.
Las reservas disminuyen mientras aumenta la necesidad de nuevas exploraciones
Según datos oficiales, Nueva Zelanda produjo 7,6 petajulios (PJ) de gas durante mayo de 2026, volumen procedente principalmente de yacimientos maduros cuya producción continúa disminuyendo.
Las reservas nacionales descendieron 23 %, hasta 731 petajulios, de acuerdo con las cifras publicadas por el gobierno, incrementando la preocupación sobre la capacidad futura para abastecer el mercado interno.
Actualmente, todo el gas producido se consume dentro del país y la organización Energy Resources Aotearoa (ERA) estima que existiría una demanda adicional cercana a 100 petajulios anuales si hubiera mayor disponibilidad de suministro.
Nueva Zelanda busca recuperar la inversión exploratoria
El repunte del interés se produce después de que el gobierno revirtiera la prohibición de nuevas licencias de exploración offshore establecida en 2018.
Durante ese período, varias compañías internacionales, entre ellas Chevron y Equinor, abandonaron sus programas exploratorios en el país debido a la incertidumbre regulatoria.
Como parte de la nueva estrategia energética, el Ejecutivo creó además un fondo de 200 millones de dólares neozelandeses destinado a apoyar proyectos de desarrollo de gas, incluyendo iniciativas para incrementar la producción de campos maduros.
Aunque aún no se han adjudicado nuevas licencias definitivas, las autoridades consideran que el regreso de operadores internacionales representa una recuperación gradual de la confianza del sector.
La cuenca de Taranaki vuelve a concentrar la actividad
Gran parte del interés exploratorio se concentra nuevamente en la cuenca de Taranaki, situada frente a la costa occidental de la Isla Norte y única región productora de hidrocarburos offshore de Nueva Zelanda
Empresas como Sunda Energy y EnZed buscan desarrollar estructuras donde ya existen descubrimientos de gas previamente identificados, reduciendo parte del riesgo exploratorio asociado a nuevas campañas.
Los operadores dispondrán ahora de un período para presentar programas técnicos y propuestas competitivas antes de la adjudicación definitiva de los permisos.
FUENTE: https://www.reuters.com
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