La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) puso en órbita el telescopio espacial Nancy Grace Roman desde Cabo Cañaveral, Florida. El observatorio despegó a bordo de un cohete Falcon Heavy de la empresa SpaceX al amanecer. Esta misión de exploración astronómica cuenta con un presupuesto cercano a los 4.000 millones de dólares. El instrumento científico buscará comprender componentes invisibles del universo como la materia oscura, la energía oscura y la presencia de exoplanetas.
Origen y lanzamiento del telescopio espacial Nancy Grace Roman
Inicialmente, la estructura del telescopio pertenecía a un programa cancelado de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) de Estados Unidos. La agencia de inteligencia donó el chasis del satélite a la NASA en el año 2012 para su adaptación civil. La nave espacial viaja actualmente hacia el Punto de Lagrange 2, una posición orbital estable situada a 1,6 millones de kilómetros de la Tierra.
En consecuencia, los ingenieros de la misión iniciarán un proceso de calibración instrumental de 90 días en el espacio profundo. El equipo técnico planea publicar las primeras capturas de alta definición antes de finalizar el año. Las reservas de propulsor garantizan una operatividad mínima de cinco años, con capacidad técnica para extender la investigación hasta una década completa.
Las capacidades observacionales y el alcance científico
De este modo, el telescopio Nancy Grace Roman complementará el trabajo realizado por las misiones James Webb y Hubble. Aunque el nuevo observatorio posee la misma resolución óptica que el Hubble, su campo de visión permite fotografiar áreas celestes masivas a mayor velocidad. El sistema escanea la Vía Láctea en un mes, un procedimiento que exigía un siglo de observación a los instrumentos anteriores.
Así mismo, el equipamiento técnico analizará la gravedad a escala cósmica para comprobar las teorías fundamentales de la física moderna. Los datos recopilados ofrecerán información precisa sobre la velocidad de expansión del cosmos y la distribución de sistemas planetarios distantes.
Fuente y foto: NASA