Una proliferación masiva de medusas obligó a EDF a detener tres reactores nucleares de la central nuclear de Gravelines, en el norte de Francia, y reducir al 50 % la producción de una cuarta unidad. El episodio no comprometió la seguridad nuclear, pero volvió a demostrar que la disponibilidad de una central costera también depende de sistemas externos al reactor, especialmente de sus instalaciones de captación y refrigeración con agua de mar.
La central cuenta con seis reactores de 900 MW cada uno, equivalentes a 5,4 GW de capacidad instalada. Tras el incidente, las unidades 2, 3 y 4 quedaron fuera de servicio, la unidad 1 redujo su producción a la mitad, la unidad 5 permanecía detenida por mantenimiento programado y solamente la unidad 6 continuaba operando a plena capacidad.
Cómo una medusa puede detener un reactor
Una central nuclear necesita evacuar continuamente el calor generado durante la operación. En una instalación costera como Gravelines, el agua de mar constituye parte fundamental de la cadena utilizada para disipar ese calor..
Las tomas incorporan rejas, tamices y sistemas de filtración destinados a impedir que organismos y materiales extraños ingresen a las instalaciones. Sin embargo, cuando una concentración extraordinaria de organismos marinos alcanza simultáneamente esas estructuras, puede producirse una pérdida importante de capacidad hidráulica.
En Gravelines, la acumulación de medusas afectó las estaciones de bombeo y sus sistemas de filtración. La consecuencia operacional no fue una pérdida de control de los reactores nucleares, sino la necesidad de reducir o detener la generación para preservar las condiciones adecuadas de refrigeración.
El problema ya había ocurrido un año antes
El episodio de 2026 adquiere mayor relevancia porque no constituye un evento aislado.
En agosto de 2025, una proliferación de medusas provocó también una interrupción de las operaciones en Gravelines. Después de aquel incidente, EDF incorporó medidas adicionales para detectar y reducir la llegada de estos organismos.
La estrategia incluyó cámaras fijas en los canales de captación y sobre los tambores filtrantes, además de mecanismos de vigilancia del litoral y cooperación con organizaciones pesqueras y de rescate marítimo. Cuando se detecta una concentración importante, las embarcaciones pueden intervenir para reducir la densidad del banco antes de que alcance la infraestructura de captación.
En el episodio actual, esas medidas permitieron activar anticipadamente embarcaciones de pesca después de una primera alerta. Los organismos que ya habían llegado a las instalaciones fueron retirados mediante camiones de vacío.
Cambio climático y vulnerabilidad de las tomas
Investigaciones sobre resiliencia climática de instalaciones de reactores nucleares han documentado múltiples episodios en los que peces, algas, camarones, medusas y otros organismos marinos han obstruido sistemas de captación, provocando reducciones de potencia o paradas de unidades.
Una revisión científica sobre los efectos del cambio climático en instalaciones nucleares señala específicamente que el biofouling y las proliferaciones de medusas pueden convertirse en factores adicionales de vulnerabilidad para centrales que utilizan agua de mar.
También destaca que las condiciones climáticas futuras deben considerarse durante la evaluación de emplazamientos cuya vida operativa puede extenderse durante muchas décadas.
Reactores nucleares: De la reacción al mantenimiento predictivo
La experiencia de Gravelines apunta hacia una evolución interesante: pasar de responder a la obstrucción cuando esta ocurre a predecir la llegada de organismos antes de que alcancen la toma de agua.
La investigación científica ya está explorando modelos capaces de relacionar biomasa de medusas con parámetros ambientales y establecer umbrales de alerta para instalaciones nucleares costeras.
El objetivo no sería eliminar completamente el fenómeno natural, algo evidentemente imposible, sino ganar tiempo operacional para reducir la densidad del organismo antes de que alcance las estructuras críticas.
Para una central de varios gigavatios, ese tiempo puede representar una diferencia significativa entre una reducción localizada de potencia y la desconexión simultánea de varias unidades.
FUENTE: https://www.ctvnews.ca/