El LNG canadiense está ganando un valor estratégico inesperado en el mercado internacional. Compradores de Medio Oriente han comenzado a explorar cargamentos procedentes de Canadá como una alternativa para diversificar sus fuentes de suministro y reducir la exposición a posibles interrupciones en rutas críticas como el estrecho de Ormuz.
El interés fue confirmado por Ratnesh Bedi, presidente de Pacific Energy, compañía que posee el 70 % de Woodfibre LNG, proyecto actualmente en construcción en la costa del Pacífico canadiense. Según explicó a Reuters, la empresa está recibiendo consultas de potenciales compradores de Medio Oriente incluso cuando los 2,1 millones de toneladas anuales (Mtpa) de capacidad de Woodfibre ya se encuentran contratados con bp.
El movimiento resulta significativo porque Medio Oriente concentra algunos de los mayores productores y exportadores de LNG del mundo. Sin embargo, las recientes tensiones asociadas al conflicto con Irán y las disrupciones en el estrecho de Ormuz están llevando a compradores y proveedores a evaluar rutas alternativas capaces de mantener el suministro si una crisis afecta los corredores tradicionales.
El LNG canadiense ofrece una ruta alejada de Ormuz
La ventaja de Canadá no depende únicamente de sus abundantes reservas de gas natural. La ubicación de los proyectos en British Columbia permite acceder directamente al océano Pacífico y transportar LNG hacia los mercados asiáticos sin atravesar algunos de los principales puntos de estrangulamiento geopolítico que condicionan el comercio energético mundial.
Esa característica está adquiriendo mayor relevancia a medida que los compradores incorporan escenarios de contingencia dentro de sus estrategias de abastecimiento.
Según Bedi, el cambio consiste en asegurar relaciones comerciales y fuentes alternativas antes de que ocurra una emergencia, en lugar de depender exclusivamente del mercado spot cuando una interrupción ya ha provocado escasez o volatilidad de precios. Reuters señala que el Gobierno canadiense también ha recibido muestras de interés de compañías de Medio Oriente tanto para adquirir LNG como para participar mediante inversiones de capital y acuerdos de offtake.
Para Canadá, esta tendencia puede ampliar el alcance comercial de una industria exportadora que hasta ahora ha mirado principalmente hacia Asia y, más recientemente, Europa.
Woodfibre LNG recibe interés pese a tener su capacidad contratada
Woodfibre LNG se construye cerca de Squamish, British Columbia, y tendrá una capacidad de producción de 2,1 Mtpa. El proyecto pertenece en un 70 % a Pacific Energy y en un 30 % a Enbridge. La compañía informó en marzo que sus 19 módulos principales debían encontrarse en el sitio durante esta primavera y mantiene previsto completar la construcción en 2027.
Bedi indicó que el objetivo actual es despachar el primer cargamento en diciembre de 2027. El hecho de que potenciales clientes continúen consultando por capacidad cuando la producción prevista ya está comprometida muestra hasta qué punto el interés por nuevas fuentes de LNG está aumentando.
Sin embargo, esas consultas no significan que Woodfibre disponga actualmente de volúmenes adicionales para vender. Tampoco existe todavía una decisión para ampliar la instalación. Pacific Energy reconoció que una expansión podría considerarse en el futuro, pero su prioridad inmediata es terminar el proyecto y llevarlo a operación.
La atención sobre Woodfibre funciona así como un indicador de una tendencia más amplia: los compradores están valorando no solo el precio del LNG, sino también la ubicación geográfica, las rutas marítimas y la seguridad física del suministro.
Canadá amplía su presencia en el mercado internacional de LNG
Woodfibre no es el único proyecto que está captando interés internacional.
Ksi Lisims LNG, una instalación propuesta de 12 Mtpa en la costa noroeste de British Columbia, alcanzó en mayo un acuerdo con la alemana SEFE para suministrar 1 Mtpa durante hasta 20 años. En junio, Uniper firmó una carta de interés que contempla otros 2 Mtpa bajo un futuro acuerdo de compraventa de largo plazo.
El interés europeo confirma que la diversificación no se limita a Medio Oriente. Para compradores que buscan reducir su dependencia de determinados productores o corredores marítimos, la costa occidental canadiense representa una nueva fuente potencial de suministro.
El propio Gobierno canadiense ha convertido esa expansión en parte de su estrategia energética. Ottawa señala que LNG Canada ya está exportando, mientras Woodfibre LNG y Cedar LNG permanecen en construcción. Además, trabaja junto con British Columbia y los socios de LNG Canada para avanzar hacia una posible decisión final de inversión de su Fase 2 durante 2026.
La inversión extranjera también está creciendo. MidOcean Energy acordó adquirir una participación en activos canadienses de PETRONAS que incluye exposición indirecta a LNG Canada. MidOcean está respaldada por EIG y Saudi Aramco, lo que añade capital vinculado a Medio Oriente a la expansión del sector canadiense.
La seguridad de suministro redefine el atractivo del LNG canadiense
Canadá todavía enfrenta obstáculos para transformar ese interés en nuevos proyectos. Los desarrolladores continúan señalando los costos y los prolongados procesos regulatorios como factores que pueden afectar la competitividad y retrasar decisiones de inversión. Al mismo tiempo, el Gobierno federal está intentando acelerar proyectos considerados estratégicos para ampliar las exportaciones energéticas.
Pero el escenario internacional está modificando la ecuación.
La competencia entre proveedores de LNG ya no depende exclusivamente del costo de producción o del precio entregado al comprador. La seguridad de las rutas, la estabilidad política del proveedor y la posibilidad de acceder a cargamentos alternativos durante una crisis están adquiriendo mayor peso en las decisiones comerciales.
En ese contexto, que compradores de una región exportadora como Medio Oriente estén evaluando suministro canadiense constituye una señal relevante. No significa que Canadá vaya a sustituir los grandes volúmenes procedentes del Golfo, sino que el mercado comienza a asignar un valor adicional a la diversificación geográfica del LNG.
Si Woodfibre LNG logra iniciar sus exportaciones en 2027 y proyectos como Ksi Lisims y la expansión de LNG Canada continúan avanzando, la costa del Pacífico canadiense podría consolidarse como una nueva ruta estratégica dentro del comercio mundial de gas.
Fuentes: Boe report /Reuters; Woodfibre LNG; Natural Resources Canada; Ksi Lisims LNG; MidOcean Energy.