Japón estudiará el uso de robots humanoides equipados con inteligencia artificial física dentro de sus Fuerzas de Autodefensa. La iniciativa busca evaluar estas máquinas para tareas de patrullaje, logística, reconocimiento y rescate, en un contexto marcado por las dificultades para incorporar nuevo personal.
De acuerdo con fuentes gubernamentales y del gobernante Partido Liberal Democrático citadas por Kyodo News, la prioridad estará inicialmente en aplicaciones fuera de combate. Entre ellas se incluyen la vigilancia de bases y el apoyo logístico, áreas en las que la automatización podría reducir la cantidad de efectivos necesarios para determinadas operaciones.
Robots humanoides con IA física para apoyar al personal
La tecnología que Japón pretende estudiar se basa en la denominada inteligencia artificial física, un enfoque que permite a los robots interpretar información procedente de sensores y cámaras y utilizar esos datos para ejecutar distintas tareas.
En este proceso, la Agencia de Adquisiciones, Tecnología y Logística (ATLA) tendría un papel central en la investigación. También se contempla organizar una competencia en la que empresas privadas y universidades puedan demostrar las capacidades de sus robots humanoides.
Un alto funcionario del Ministerio de Defensa señaló que la inteligencia artificial podría sustituir o complementar determinadas actividades actualmente realizadas por un número limitado de efectivos.
La forma humanoide también ofrece algunas ventajas prácticas, ya que este tipo de robots puede desenvolverse en edificios, pasillos y otras instalaciones diseñadas originalmente para personas.
Japón ya impulsa el desarrollo de robots con IA física
Japón ya cuenta con iniciativas destinadas a avanzar en este tipo de tecnología, un programa gubernamental presentado recientemente reunió prototipos desarrollados por seis empresas emergentes y un fabricante de máquinas herramienta.
Algunos de estos robots humanoides, todavía sin piernas, son capaces de reproducir movimientos de brazos y manos realizados por un operador. Durante las demostraciones, las máquinas realizaron tareas como trasladar alimentos y bebidas entre recipientes y clavar objetos.
Los desarrolladores buscan incorporar posteriormente sistemas de IA física que permitan a los robots tomar decisiones durante la ejecución de estas actividades.
Por ahora, los prototipos se utilizan principalmente para recopilar datos de movimiento que servirán para entrenar sistemas capaces de operar de forma cada vez más autónoma en distintos entornos.
Reconocimiento y rescate aparecen entre las futuras aplicaciones
A futuro, las autoridades japonesas también contemplan utilizar robots humanoides en labores de reconocimiento y rescate.
Estas funciones ampliarían su campo de aplicación más allá de la vigilancia de instalaciones y el apoyo logístico, especialmente en escenarios donde el uso de máquinas podría reducir la exposición del personal a entornos peligrosos.
Sin embargo, existen mayores reservas sobre una posible participación directa de estos sistemas en combate. Entre las preocupaciones mencionadas figura la capacidad de una inteligencia artificial para distinguir correctamente entre aliados y enemigos, así como entre combatientes y civiles.
Un alto cargo del panel de seguridad del Partido Liberal Democrático también señaló la falta de normas internacionales claras para este tipo de tecnologías y afirmó que, por el momento, no existen planes para utilizar robots humanoides armados en combate.
La inteligencia artificial gana espacio en la defensa japonesa
El Gobierno japonés tiene previsto revisar varios documentos fundamentales de defensa y seguridad a finales de 2026. Dentro de ese proceso se estudia ampliar el uso de la inteligencia artificial en diferentes capacidades defensivas del país.
El Ministerio de Defensa también incluyó proyectos relacionados con IA en su solicitud presupuestaria para el próximo ejercicio fiscal. Entre ellos se encuentra su incorporación a la estructura de mando de las Fuerzas de Autodefensa.
Otro proyecto contempla probar un denominado satélite de IA táctica, diseñado para procesar grandes volúmenes de información obtenida desde el espacio y apoyar funciones relacionadas con el guiado de misiles.
Por ahora, el estudio de los robots humanoides se concentra principalmente en determinar en qué áreas pueden complementar al personal de las Fuerzas de Autodefensa.
Las futuras pruebas permitirán evaluar hasta qué punto la IA física y la robótica autónoma pueden asumir tareas de logística, vigilancia, reconocimiento y rescate dentro de las operaciones de defensa japonesas.
Fuente: JapanToday
Foto: Shutterstock