Una inspección de oleoducto realizada durante las operaciones rutinarias de Waha Oil permitió detectar una fuga en la línea Zaqout-Sidra, en Libia. La compañía logró contener el incidente en menos de 24 horas y posteriormente reanudó el bombeo, evitando que la interrupción se prolongara sobre una infraestructura vinculada a uno de los principales productores de crudo del país.
Waha Oil informó que el flujo fue restablecido a las 4:00 a. m., una vez que la fuga estuvo completamente bajo control. La información disponible no especifica el volumen liberado ni identifica el mecanismo que originó el incidente. Tampoco se ha comunicado qué método de inspección permitió localizarlo o qué procedimiento de reparación fue aplicado.
El episodio adquiere relevancia por la escala de las operaciones de la compañía. En condiciones normales, Waha mantiene una producción diaria que suele situarse entre 340.000 y 400.000 barriles de petróleo, según información proporcionada previamente a Reuters por una fuente de la empresa.
Inspección de oleoducto permitió detectar la fuga durante operaciones rutinarias
La secuencia comunicada por Waha sitúa la detección como el primer elemento de la respuesta. La fuga fue identificada durante una inspección rutinaria y, a partir de ese hallazgo, la compañía desarrolló las acciones necesarias para controlarla antes de restablecer el transporte por la línea.
El dato resulta especialmente relevante desde la perspectiva de integridad de activos porque el incidente no fue presentado como una falla descubierta después de una interrupción prolongada. La compañía indicó que el problema fue localizado durante sus actividades regulares de inspección.
Sin embargo, la información publicada hasta el momento no permite determinar el alcance técnico del hallazgo. Waha no ha informado si la fuga estuvo asociada con corrosión, daño mecánico, una anomalía localizada u otro mecanismo de degradación. Tampoco existen datos públicos en el comunicado citado sobre dimensiones del defecto o características específicas de la sección intervenida.
Por esa razón, atribuir una causa raíz al incidente o asociar su detección con una técnica NDT específica iría más allá de la información confirmada.
Waha Oil restablece el bombeo tras controlar la fuga
La compañía concentró su respuesta en un período inferior a 24 horas desde la detección. Después de controlar completamente la fuga, Waha informó que el bombeo por el Zaqout-Sidra fue reanudado a las 4:00 a. m.
La rápida restitución del servicio limita, al menos temporalmente, el impacto operacional conocido del incidente. No obstante, Waha no proporcionó una estimación sobre eventuales pérdidas de producción o volúmenes que dejaron de transportarse mientras se realizaban las reparaciones.
La importancia de la continuidad de esta infraestructura está relacionada con la dimensión productiva de Waha dentro del sector petrolero libio. La empresa es una subsidiaria de la National Oil Corporation (NOC) y opera como una empresa conjunta con TotalEnergies y ConocoPhillips.
Su nivel habitual de producción, entre 340.000 y 400.000 bpd, hace que cualquier alteración de sus sistemas de transporte tenga potencial relevancia para las operaciones petroleras del país.
Sidra mantiene un papel relevante en la infraestructura de Waha
El incidente también ocurre mientras continúa la recuperación de infraestructura vinculada con Sidra. El informe anual 2025 de la National Oil Corporation incluye entre sus proyectos de aumento de capacidad de almacenamiento la sustitución de tres tanques dañados en el parque de almacenamiento del puerto de Sidra. Uno de ellos, el tanque 16, tiene una capacidad objetivo de 500.000 barriles.
La rehabilitación del área forma parte de un proceso más amplio. Información sectorial publicada anteriormente señala que Waha ha trabajado en la recuperación de tanques afectados por los daños sufridos por el puerto durante años de inestabilidad, buscando reconstruir capacidad necesaria para las operaciones de almacenamiento y exportación.
Este contexto no establece una relación causal con la fuga actual, pero permite dimensionar la importancia de Sidra dentro de la infraestructura que soporta las operaciones de Waha.
La detección temprana marca la respuesta al incidente
El caso Zaqout-Sidra deja por ahora un hecho operativo concreto: una inspección rutinaria detectó una fuga y Waha logró controlar el evento en menos de 24 horas antes de restablecer el bombeo.
Para determinar la importancia técnica del incidente sería necesario conocer información que todavía no ha sido publicada, especialmente la causa de la fuga, condición de la tubería, mecanismo de daño y alcance definitivo de la reparación.
Hasta que esos datos estén disponibles, el aspecto más significativo no es especular sobre por qué falló la línea, sino observar la secuencia documentada de detección, intervención, control y retorno a servicio.
En una operación que normalmente maneja cientos de miles de barriles diarios, esa capacidad de identificar una anomalía durante una actividad rutinaria y responder antes de restablecer el transporte muestra por qué la inspección continúa siendo un componente esencial de la gestión de integridad y continuidad operacional de los sistemas de tuberías.
Fuentes: Pipeline & Gas Journal / Reuters