Georgia Power puso en operación la nueva planta de almacenamiento de energía en baterías (BESS) de Moody, ubicada cerca de Valdosta, Georgia, una instalación diseñada para operar de forma integrada con la planta solar Moody y fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico estatal.
El proyecto incorpora una capacidad de 49,5 MW, con autonomía de cuatro horas, permitiendo almacenar electricidad producida durante períodos de baja demanda y suministrarla nuevamente a la red cuando el consumo aumenta. La infraestructura fue inaugurada por directivos de la compañía junto con representantes de la Comisión de Servicios Públicos de Georgia (Georgia PSC), autoridades del condado de Lowndes y líderes comunitarios.
Según Georgia Power, la instalación fue finalizada antes del cronograma previsto y forma parte de la estrategia aprobada por la Georgia PSC dentro del Plan Integrado de Recursos (IRP) para incorporar almacenamiento energético como activo permanente del sistema eléctrico.
Almacenar energía gana protagonismo en la planificación eléctrica
La planta de Moody representa uno de los primeros sistemas BESS de la empresa conectados directamente a una instalación fotovoltaica.
Su función consiste en absorber los excedentes de generación solar durante las horas de mayor irradiación y entregarlos posteriormente cuando la demanda alcanza sus máximos, especialmente durante las primeras horas de la mañana o en eventos de alta exigencia para la red.
Esta capacidad permite reducir restricciones operativas, aprovechar una mayor proporción de energía renovable y aportar servicios de flexibilidad sin necesidad de construir nueva generación convencional destinada únicamente a cubrir picos de consumo.
Rick Anderson, vicepresidente sénior y director de producción de Georgia Power, afirmó que el proyecto mejora la resiliencia de la red y forma parte de una estrategia para incorporar recursos energéticos rentables aprobados por el regulador estatal.
Georgia Power proyecta más de 3 GW de capacidad
La planta de Moody constituye únicamente el inicio de un programa de almacenamiento mucho más amplio.
Georgia Power prevé finalizar otros tres proyectos BESS aprobados en la actualización del IRP de 2023, ubicados en los condados de Bibb, Cherokee y Floyd, que elevarán la capacidad instalada conjunta hasta 715 MW.
Además, la Comisión de Servicios Públicos autorizó la construcción de nueve nuevas plantas BESS, distribuidas en ocho emplazamientos estratégicos del estado, que añadirán más de 3.000 MW de almacenamiento adicional.
Estos desarrollos aprovecharán terrenos ya pertenecientes a la empresa, centrales eléctricas existentes y subestaciones con infraestructura disponible, reduciendo tiempos de construcción y costos de conexión.
Paralelamente, Georgia Power recibió autorización para construir dos nuevos complejos solares con almacenamiento integrado, que aportarán otros 350 MW mediante proyectos ubicados en los condados de Laurens y Dougherty.
El almacenamiento se convierte en infraestructura estratégica
La expansión anunciada por Georgia Power refleja una transformación que está experimentando el sistema eléctrico estadounidense. Durante la última década, los sistemas BESS fueron utilizados principalmente para integrar generación renovable; sin embargo, las empresas eléctricas reguladas comienzan a incorporarlos como activos destinados a mejorar la estabilidad operativa de la red.
La capacidad para desplazar energía durante varias horas, responder en milisegundos ante variaciones de frecuencia y reducir la necesidad de plantas de respaldo convierte al almacenamiento en una herramienta cada vez más relevante para atender el crecimiento de la demanda eléctrica asociado a la electrificación, los centros de datos y la expansión industrial.
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