Shell aumenta dividendo tras ganancias de 6.900 millones de dólares en el primer trimestre

Shell elevó su dividendo tras ganancias superiores a lo esperado, apoyadas por GNL, refinación y precios energéticos.
Ganancias de Shell superan previsiones

Shell elevó su dividendo trimestral un 5% después de superar las previsiones del mercado con ganancias ajustadas de 6.900 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.

Ganancias de Shell superan expectativas en un trimestre

Shell reportó ganancias ajustadas de 6.900 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, por encima de las expectativas de los analistas y también superiores a los 5.600 millones de dólares registrados en el mismo periodo del año anterior.

Además, el flujo de caja de las operaciones, excluyendo capital de trabajo, alcanzó los 17.200 millones de dólares. Sin embargo, el flujo de caja general recibió el impacto de una salida de capital de trabajo de 11.200 millones de dólares, asociada a la fuerte volatilidad de los precios de las materias primas.

Según la compañía, la cartera integrada de Shell y su desempeño operativo fueron claves para atravesar un entorno energético complejo, presionado por la escalada del conflicto en Oriente Medio, interrupciones de suministro y movimientos bruscos en los mercados de petróleo y gas.

Dividendo al alza y recompra de acciones más moderada

Por otra parte, Shell anunció un aumento del dividendo trimestral del 5%, hasta 0,3906 dólares por acción. La medida refuerza su política de retorno al accionista en medio de una generación de caja sólida, aunque la empresa optó por reducir el ritmo de recompra de acciones.

En concreto, la compañía lanzó un nuevo programa de recompra de 3.000 millones de dólares para los próximos tres meses, por debajo de los 3.500 millones de dólares del trimestre anterior. Este ajuste busca conservar liquidez y sostener el balance ante un contexto de precios más inestable.

Así mismo, Shell indicó que la recompra podría suspenderse temporalmente durante el proceso de aprobación por parte de los accionistas de la adquisición de ARC Resources, una operación relevante dentro de su estrategia de crecimiento energético.

GNL, refinación y comercialización impulsan los resultados de Shell

El negocio de exploración y producción generó ganancias ajustadas de 2.400 millones de dólares, apoyado por mayores precios del petróleo y el gas. Aunque hubo menor producción en algunas áreas, el segmento mantuvo una contribución sólida al resultado trimestral.

Mientras tanto, Gas Integrado registró ganancias ajustadas de 1.800 millones de dólares. La estabilidad del negocio se explicó por la fortaleza del mercado de GNL y por contratos de largo plazo con estructuras de precios favorables, factores que ayudaron a compensar menores volúmenes de producción.

A su vez, la división de Productos Químicos y Productos fue una de las principales fuentes de rentabilidad. Shell informó ganancias ajustadas de 1.900 millones de dólares en esta unidad, favorecidas por una utilización de refinerías del 99%, mejores márgenes de refinación y un entorno comercial más dinámico.

Marketing mejora por lubricantes y menores costos operativos

Además, el negocio de Marketing elevó sus ganancias ajustadas a 1.300 millones de dólares. El desempeño estuvo respaldado por mejores resultados en lubricantes y una reducción de costos operativos, dos factores que aportaron estabilidad a la cartera comercial de la compañía.

Este resultado confirma el peso de las operaciones integradas de Shell, que combinan upstream, GNL, refinación, productos químicos, comercialización y marketing para amortiguar ciclos de precios y tensiones geopolíticas.

La compra de ARC Resources refuerza la estrategia de producción

La adquisición de ARC Resources sigue ocupando un lugar central en la estrategia de Shell. La empresa estima que la operación añadirá cerca de 370.000 barriles de petróleo equivalente al día y respaldará una tasa de crecimiento anual compuesta de la producción del 4% hasta 2030.

Para 2026, Shell prevé invertir alrededor de 4.000 millones de dólares en esta compra, dentro de un presupuesto de gastos de capital proyectado entre 24.000 millones y 26.000 millones de dólares.

Con esta operación, la energética busca ampliar su base de producción, reforzar su presencia en recursos de alta rentabilidad y mejorar la resiliencia de su cartera frente a cambios en la demanda energética global.

Deuda neta y apalancamiento suben durante el trimestre

No obstante, el balance mostró cierto deterioro. La deuda neta aumentó a 52.600 millones de dólares, frente a 45.700 millones al cierre de 2025. El incremento reflejó el efecto del capital de trabajo y mayores pasivos por arrendamiento.

Como resultado, el apalancamiento subió al 23%. Aunque la cifra se mantiene dentro de niveles manejables para una compañía del tamaño de Shell, el movimiento explica parte de la cautela en el ritmo de recompras y en la asignación de capital para los próximos meses.

Shell anticipa presión operativa en el segundo trimestre

De cara al segundo trimestre, Shell advirtió que la producción podría verse afectada por el conflicto en Oriente Medio, en especial por interrupciones relacionadas con Qatar y por la inestabilidad regional.

También espera menores márgenes de comercialización y volúmenes de ventas más bajos en el trimestre actual. Aun así, la compañía mantiene el foco en disciplina financiera, generación de caja y retorno al accionista.

En este contexto, los resultados de Shell muestran cómo las grandes compañías de petróleo y gas dependen cada vez más de negocios integrados de comercialización, GNL y refinación para contener la volatilidad de sus ganancias. La combinación de márgenes elevados, precios de materias primas más altos y gestión activa de capital permitió a la empresa elevar el dividendo, aunque con una postura más prudente en recompras y deuda.

Fuente: Shell

Foto: Shutterstock