El más reciente informe de la Agencia Internacional de Energía confirma un cambio abrupto en el equilibrio del mercado global de gas natural. La escalada del conflicto en Oriente Medio ha alterado los flujos comerciales, afectando tanto la disponibilidad como la estabilidad de precios del gas natural licuado (GNL).
Aproximadamente el 20 % del suministro mundial de GNL ha quedado fuera del mercado. Esta disrupción está directamente asociada a las restricciones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.
Este escenario ha revertido la tendencia de estabilización observada a finales de 2025, retrasando la esperada expansión del suministro global de GNL y prolongando la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales.
Disrupciones logísticas elevan la volatilidad
El cierre de facto del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz ha generado una interrupción significativa en la cadena global de suministro de GNL. Esta situación ha reducido la disponibilidad inmediata del combustible en mercados muy importantes.
Como consecuencia, los precios del gas natural en Asia y Europa registraron en marzo sus niveles más altos desde enero de 2023. La volatilidad se intensificó debido a la incertidumbre sobre la duración de las interrupciones.
Este entorno ha impactado directamente la planificación energética de países importadores, obligando a ajustes en contratos y estrategias de abastecimiento a corto plazo.
Caída de oferta y ajuste en la demanda
La producción mundial de GNL experimentó una caída interanual del 8 %, impulsada principalmente por la reducción de exportaciones desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Otros productores no han logrado compensar completamente esta disminución.
En paralelo, la demanda de gas natural se ha debilitado en regiones medulares. En Europa, el consumo descendió alrededor de un 4 % interanual en marzo, influenciado por temperaturas más suaves y mayor generación renovable.
En Asia, varios países han implementado medidas de sustitución de combustibles y políticas de eficiencia energética para mitigar el impacto de los altos precios.
Retraso en la expansión del suministro global
Los daños en infraestructura de licuefacción, especialmente en Qatar, están afectando el crecimiento proyectado del suministro global de GNL. Esto tendrá consecuencias directas en el equilibrio del mercado a mediano plazo.
La Agencia Internacional de Energía estima que la expansión global del GNL podría retrasarse al menos dos años respecto a las previsiones anteriores.
Como resultado, se proyecta una pérdida acumulada cercana a 120.000 millones de metros cúbicos entre 2026 y 2030, lo que prolongará las condiciones de mercado ajustado.
Seguridad energética en el centro del debate
La crisis actual pone de relieve la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro energético frente a eventos geopolíticos. La dependencia de rutas críticas sigue siendo un factor de riesgo estructural.
El informe destaca la necesidad de fortalecer la seguridad energética mediante inversiones sostenidas en toda la cadena de valor del GNL, desde la producción hasta la regasificación.
Asimismo, subraya la importancia de diversificar contratos de suministro y fomentar la cooperación internacional para mitigar futuros episodios de volatilidad.
Fuente: https://www.iea.org/
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