Canadian Natural Resources (CNRL), el mayor productor de petróleo de Canadá, ha decidido no avanzar con nuevas expansiones de sus operaciones de arenas bituminosas a medio y largo plazo hasta que los compromisos establecidos en el reciente memorando de entendimiento con los gobiernos federal y de Alberta se traduzcan en acuerdos legalmente vinculantes.
La decisión afecta proyectos de diferentes escalas. Entre ellos se encuentran Jackfish, con una inversión estimada de 650 millones de dólares canadienses y 30.000 barriles diarios (bpd) de capacidad, y Pike 2, que contempla unos 2.500 millones de dólares canadienses de inversión y 70.000 bpd.
También permanece suspendida una iniciativa de horizonte más largo: la expansión de la mina Jackpine, cuya capacidad proyectada alcanza aproximadamente 150.000 bpd.
Según declaraciones del CEO Scott Stauth, la compañía considera necesario conocer primero las condiciones definitivas del marco acordado con Ottawa y Alberta antes de comprometer capital adicional.
El acuerdo sobre carbono condiciona las nuevas inversiones
El trasfondo de la decisión está relacionado con Pathways, el proyecto de captura y almacenamiento de carbono (CCS) destinado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las operaciones de arenas bituminosas.
Los principales productores del sector, incluido Canadian Natural, firmaron en julio un memorando de entendimiento no vinculante con los gobiernos de Canadá y Alberta para establecer las condiciones que permitirían avanzar en este sistema de reducción de emisiones.
Entre ellos se encuentran aspectos relacionados con precio del carbono, incentivos financieros, permisos y condiciones regulatorias.
Para una empresa que analiza proyectos de producción con una vida operativa de varias décadas, estas variables no son secundarias. Determinan tanto el coste inicial de la inversión como los costes operativos futuros, las obligaciones ambientales y la capacidad de obtener una rentabilidad previsible.
Por eso, la postura de Canadian Natural puede interpretarse como una estrategia de espera regulatoria antes de asignar capital de largo plazo.
Jackfish y Pike 2 permanecen en espera
Los proyectos afectados muestran la magnitud de la capacidad que podría quedar aplazada.
Solamente Jackfish y Pike 2 representan potencialmente 100.000 bpd adicionales y unos C$3.150 millones de inversión.
Sin embargo, hay una diferencia importante entre estos proyectos y la producción actual de la compañía: la suspensión de expansiones no significa una reducción de producción existente.
De hecho, Canadian Natural está haciendo exactamente lo contrario en sus activos actuales.
La empresa elevó nuevamente su previsión de producción para 2026 hasta un rango de 1,637 a 1,682 millones de boe/d, frente al rango anterior de 1,615 a 1,665 millones de boe/d.
La producción récord cambia la lectura
Durante el segundo trimestre, Canadian Natural alcanzó aproximadamente 1,68 millones de barriles equivalentes de petróleo por día, frente a 1,42 millones de boe/d en el mismo trimestre del año anterior.
La compañía también superó las expectativas de los analistas en beneficios ajustados, registrando C$2,19 por acción, frente a una estimación media de C$1,90.
Por tanto, la decisión de detener nuevas expansiones no responde, al menos según la información proporcionada, a un deterioro inmediato de sus operaciones.
La cuestión es qué condiciones necesita para transformar esa fortaleza operativa actual en nuevas inversiones de producción de largo plazo.