BP comenzó la producción del pozo Fayoum 4, en el desarrollo West Nile Delta (WND), frente a la costa mediterránea de Egipto, incorporando aproximadamente 80 millones de pies cúbicos diarios (MMcf/d) de gas natural al suministro doméstico del país. Lo relevante desde el punto de vista de ingeniería no es únicamente el volumen añadido: el pozo entró en producción cerca de dos años antes del calendario original.
La aceleración fue posible mediante una combinación de perforación sidetrack y utilización de infraestructura existente, evitando la necesidad de desarrollar nueva infraestructura submarina para conectar el volumen adicional. El gas de Fayoum 4 está siendo enviado mediante el gasoducto Giza-Fayoum hacia las instalaciones de procesamiento del West Nile Delta.
La estrategia coincide con la política del Ministerio de Petróleo y Recursos Minerales de Egipto de acelerar el desarrollo de descubrimientos, incrementar la producción doméstica y aprovechar al máximo instalaciones ya disponibles.
BP convierte un pozo existente en una vía de producción
En lugar de desarrollar necesariamente un nuevo pozo independiente, BP empleó sidetrack drilling para acceder a nuevas capas de gas del reservorio Messiniense, a una profundidad aproximada de 3.000 metros. De esta manera, una parte importante de la infraestructura asociada al desarrollo ya podía ser reutilizada.
Un desarrollo offshore convencional puede requerir una cadena de actividades que incluye perforación, completamiento, sistemas submarinos, flowlines, modificaciones de instalaciones y puesta en servicio. En Fayoum 4, BP redujo esa secuencia aprovechando activos existentes.
El resultado es una reducción del intervalo entre la intervención sobre el yacimiento y la llegada del gas a las instalaciones de procesamiento.
La infraestructura existente reduce el tiempo hasta el gas
El gas de Fayoum 4 se conecta a las instalaciones de procesamiento del WND mediante el Giza-Fayoum pipeline, eliminando la necesidad de construir nueva infraestructura submarina para este volumen. BP opera las instalaciones del desarrollo con una participación del 82,75 %, mientras Harbour Energy mantiene el 17,25 % restante.
Esta configuración convierte a la infraestructura previamente instalada en un componente estratégico del desarrollo.
La ventaja no es únicamente evitar determinados trabajos de construcción. También puede reducir etapas de ingeniería, fabricación, instalación offshore, integración y commissioning que, en proyectos nuevos, pueden extender considerablemente el plazo hasta el primer gas.
Por eso, el adelanto de aproximadamente dos años debe analizarse como un caso de optimización del tiempo de desarrollo, y no simplemente como una perforación ejecutada con mayor rapidez.
Fayoum 4 se integra en la expansión del West Nile Delta
El proyecto West Nile Delta reúne varios campos de gas y condensado en las concesiones North Alexandria y West Mediterranean Deepwater. La infraestructura existente permite conectar nuevos volúmenes con instalaciones de procesamiento ya desarrolladas.
El contexto es particularmente importante para Egipto, que está buscando recuperar producción doméstica de gas después de años de descenso productivo y de una mayor necesidad de importaciones de gas natural licuado. El Gobierno está impulsando nuevos programas de perforación y desarrollo para incrementar la oferta nacional.
BP también mantiene una campaña de exploración en el Mediterráneo. En 2025, la compañía utilizó el drillship Valaris DS-12 para perforar El Fayoum-5, donde encontró cuatro intervalos prospectivos de gas Messiniense con unos 50 metros de espesor total de arena a una profundidad medida cercana a 2.900 metros.
Es importante distinguir este pozo de Fayoum 4, que es el que ahora aporta los aproximadamente 80 MMcf/d.
FUENTE: https://www.offshore-energy.biz/