Baker Hughes ha iniciado 2026 con resultados financieros por encima de lo esperado, impulsados principalmente por el crecimiento de su negocio tecnológico y la fuerte demanda global de gas natural licuado (GNL).
En concreto, la compañía reportó ingresos por 6.590 millones de dólares durante el primer trimestre, lo que representa un incremento del 2,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra superó las previsiones del mercado en aproximadamente 260 millones de dólares, consolidando un desempeño sólido en un entorno energético complejo.
Así mismo, las ganancias por acción ajustadas alcanzaron los 0,58 dólares, situándose por encima de las estimaciones de los analistas, mientras que la utilidad neta ajustada creció un 12% interanual hasta los 573 millones de dólares.
El segmento tecnológico impulsa el crecimiento
El principal motor de estos resultados fue el segmento de Tecnología Industrial y Energética (IET), que continúa ganando peso dentro del portafolio de Baker Hughes.
Este segmento registró ingresos por 3.350 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 14%. El avance estuvo respaldado por una combinación de factores, entre ellos la creciente demanda de infraestructura de GNL, equipos de compresión de gas y soluciones de generación eléctrica.
Además, los pedidos del área alcanzaron los 4.890 millones de dólares, lo que supone un incremento del 54% respecto al año anterior. Este crecimiento refleja el dinamismo del mercado del gas y su papel en la transición energética.
Entre los contratos más relevantes destacan el suministro de tecnología de compresores para el proyecto North Field West de QatarEnergy LNG, así como un acuerdo de servicios a cinco años con Petrobras.
Presión en servicios petroleros por tensiones geopolíticas
En contraste, el segmento de Oilfield Services & Equipment (OFSE) registró una caída del 7% en sus ingresos. Esta disminución estuvo relacionada con interrupciones operativas y menor actividad de perforación, especialmente en regiones afectadas por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Este comportamiento coincide con los desafíos reportados por otras grandes empresas del sector, lo que evidencia un entorno más volátil para los servicios tradicionales de petróleo y gas.
Estrategia hacia la diversificación energética
Baker Hughes avanza en su transformación hacia una empresa más diversificada, combinando soluciones energéticas tradicionales con tecnologías de menor carbono.
La compañía está ampliando su presencia en áreas como el GNL, el hidrógeno y la captura, utilización y almacenamiento de carbono. Estas iniciativas forman parte de su objetivo de alcanzar márgenes EBITDA del 20% entre 2026 y 2028.
Así mismo, la firma continúa invirtiendo en digitalización mediante plataformas como Cordant y alianzas en inteligencia artificial, orientadas a mejorar la eficiencia operativa y reducir emisiones.
En este contexto, el segmento IET se posiciona como eje estratégico, integrando tecnologías clave para la descarbonización industrial y el suministro energético global.
Fuente: Oil&Gas
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