Expansión del Golfo centro-sur: nueva frontera energética para U.S.A.

La expansión del Golfo centro-sur podría generar empleo, inversión y fortalecer la seguridad energética de EE.UU., según API y NOIA.
La nueva área del Golfo podría aportar más de 470.000 boe/d

El American Petroleum Institute (API) y la National Ocean Industries Association (NOIA) han presentado un informe que posiciona la expansión del Golfo centro-sur como un pilar fundamental para fortalecer la seguridad energética de Estados Unidos. El análisis destaca el potencial de esta región como una nueva fuente estratégica de suministro.

El estudio, desarrollado por Energy and Industrial Advisory Partners, evalúa la apertura del Área del Programa B dentro del plan quinquenal de arrendamiento offshore propuesto por el Department of the Interior. Esta iniciativa busca ampliar el acceso a recursos energéticos en una de las cuencas más productivas del mundo.

En un contexto global marcado por volatilidad geopolítica y presión sobre los mercados energéticos, la diversificación de fuentes internas se consolida como una prioridad estratégica. La expansión del Golfo permitiría reforzar la resiliencia del sistema energético estadounidense.

Efectos financieros: empleo, inversión y crecimiento

El informe proyecta que el desarrollo de esta región generará más de 133.000 empleos para 2040, impulsando tanto la actividad offshore como la cadena de suministro asociada. Este impacto se extiende a múltiples sectores industriales vinculados al ecosistema energético del Golfo.

En términos macroeconómicos, se estima una contribución de 11.300 millones de dólares al PIB de Estados Unidos para 2040. Asimismo, la inversión de capital y el gasto industrial alcanzarían los 13.100 millones de dólares, reflejando el atractivo de la región para proyectos de gran escala.

Además, los ingresos gubernamentales derivados de arrendamientos, regalías y licitaciones podrían acercarse a los 1.500 millones de dólares. Estos indicadores refuerzan el papel del desarrollo offshore como motor económico a largo plazo.

Producción energética y ventaja competitiva

Uno de los principales aportes de la expansión sería la incorporación de más de 470.000 barriles de petróleo equivalente por día para 2040. Este volumen contribuiría a satisfacer la creciente demanda energética mediante suministro doméstico seguro y confiable.

El Golfo de América ya produce aproximadamente 2 millones de barriles diarios, consolidándose como una de las regiones offshore más productivas a nivel global. La expansión hacia el centro-sur permitiría mantener estos niveles en el tiempo y compensar el declive natural de campos maduros.

Además, la infraestructura existente, junto con la experiencia técnica de la fuerza laboral, ofrece ventajas competitivas significativas. Esta base operativa facilita la integración de nuevos desarrollos sin requerir inversiones completamente disruptivas.

API-NOIA: Seguridad energética y sostenibilidad operativa

El informe subraya que un programa de arrendamiento amplio y predecible es esencial para atraer inversión y garantizar la continuidad del desarrollo energético. La estabilidad regulatoria permite a las empresas planificar proyectos a largo plazo con mayor certidumbre.

Asimismo, la industria reafirma su compromiso con estándares elevados de seguridad y protección ambiental. La adopción de tecnologías avanzadas y prácticas operativas modernas permite reducir riesgos y mejorar la eficiencia en entornos offshore.

Finalmente, la expansión del Golfo centro-sur no solo fortalece la seguridad energética, sino que también consolida el liderazgo de Estados Unidos en producción offshore. En un escenario global incierto, esta estrategia refuerza la capacidad del país para responder a la demanda energética futura con recursos propios.

Fuente: https://www.api.org/

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