Antofagasta redujo su previsión de producción de cobre para 2026 tras las interrupciones registradas en Los Pelambres, mientras los mayores precios del metal promovieron sus resultados financieros.
Antofagasta reduce su previsión de producción de cobre
La minera chilena Antofagasta ajustó a la baja su previsión de producción de cobre para 2026 después de que las condiciones meteorológicas extremas obligaran a detener temporalmente las operaciones de Los Pelambres en Chile.
Ahora, la compañía espera producir entre 625.000 y 655.000 toneladas métricas de cobre durante 2026, la estimación anterior contemplaba un rango de entre 650.000 y 700.000 toneladas. El cambio supone una reducción cercana al 5 % si se comparan los puntos medios de ambas proyecciones.
Además, la producción de cobre de Antofagasta alcanzó unas 285.000 toneladas durante el primer semestre, un descenso interanual del 9 %. El desempeño estuvo condicionado principalmente por una menor producción en Los Pelambres y Centinela.
Los Pelambres condiciona la producción de Antofagasta
En julio, las fuertes lluvias y nevadas provocaron la suspensión preventiva de las operaciones de Los Pelambres. Las condiciones meteorológicas llevaron al Gobierno chileno a declarar estado de catástrofe en la región de Coquimbo.
Posteriormente, Antofagasta comenzó a recuperar de forma gradual sus operaciones, la empresa indicó que la infraestructura principal de la mina no sufrió daños significativos aunque deberá realizar trabajos en algunas plataformas de tuberías y sistemas de gestión de agua.
De esta manera, la compañía espera que su producción trimestral aumente progresivamente durante el resto del año. Los Pelambres representa uno de los activos centrales de la cartera de Antofagasta. Por ello, su desempeño tiene un peso importante sobre las perspectivas anuales de producción del grupo.
Los precios del cobre promueven las ganancias
Por otra parte, la reducción de la producción contrastó con una mejora considerable de los resultados financieros durante los primeros seis meses del año.
El EBITDA de Antofagasta aumentó un 27 % interanual hasta US$ 2.840 millones, frente a US$ 2.230 millones registrados durante el mismo periodo del año anterior.
Asimismo, los ingresos crecieron un 18 % hasta US$ 4.480 millones mientras el beneficio antes de impuestos avanzó un 72 % hasta US$ 1.990 millones.
Los elevados precios del cobre ayudaron a compensar el efecto de la menor producción, el metal mantiene una demanda elevada vinculada con la electrificación, la expansión de las redes eléctricas y otras industrias intensivas en cobre.
El desempeño financiero permitió además que Antofagasta anunciara un dividendo provisional de 30,1 centavos por acción, frente a los 16,6 centavos pagados un año antes.
El flujo de caja de Antofagasta aumenta un 53 %
A su vez, el flujo de caja operativo alcanzó US$ 2.770 millones durante el primer semestre, un crecimiento del 53 %. El avance estuvo respaldado por las mayores ganancias y una reducción del capital de trabajo. Los costos en efectivo también descendieron un 8 % interanual hasta US$ 1,22 por libra durante el semestre.
Sin embargo, la compañía enfrenta presiones adicionales por los precios del combustible, Antofagasta había previsto un incremento de 20 centavos en sus costos para el conjunto del año hasta aproximadamente US$ 2,60 por libra.
Esta combinación de altos precios del cobre y una sólida generación de caja ofrece cierto respaldo financiero frente al descenso previsto de la producción.
El clima añade presión sobre la oferta de cobre de Chile
Por otro lado, el ajuste de Antofagasta se produce en un momento de presión sobre la producción cuprífera chilena.
Los episodios meteorológicos extremos representan un desafío adicional para operaciones mineras de gran escala. En el caso de Los Pelambres, las lluvias y nevadas obligaron a revisar la planificación para el resto del invierno.
Al mismo tiempo, las restricciones sobre la oferta adquieren mayor relevancia ante las perspectivas de crecimiento de la demanda mundial de cobre.
Para Antofagasta, el reto durante los próximos meses será recuperar la producción de Los Pelambres y mantener el avance de sus proyectos mientras gestiona los riesgos meteorológicos y los mayores costos asociados a sus operaciones.
Así, pese a la reducción de su previsión de producción de cobre para 2026, los elevados precios del metal y la generación de caja mantienen una base financiera sólida para la minera chilena.
Fuente: Reuters
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