Los principales operadores del transporte aéreo enviaron un mensaje poco habitual a Boeing y Airbus, los fabricantes aeronáuticos: la industria prefiere esperar antes que incorporar una nueva generación de aviones comerciales que aún no haya demostrado suficiente madurez tecnológica.
Durante la Cumbre de Líderes de Aerolíneas celebrada en el Salón Aeronáutico de Farnborough, ejecutivos de compañías aéreas y empresas de leasing coincidieron en que el próximo salto tecnológico debe producirse únicamente cuando los sistemas, procesos de certificación y programas de mantenimiento estén plenamente consolidados.
La prioridad es la confiabilidad operativa
Paul Kent, director comercial de BOC Aviation, afirmó que no considera conveniente la introducción de un nuevo avión de fuselaje estrecho hacia 2030 si la tecnología todavía requiere años de ajustes durante su entrada en servicio.
Según explicó, cuando un programa aeronáutico se lanza sin haber alcanzado suficiente madurez técnica, los operadores terminan asumiendo largos periodos de adaptación antes de que la aeronave alcance la eficiencia económica prevista. Esta situación incrementa los costos de operación, mantenimiento y disponibilidad de flota.
Las advertencias llegan en un momento en que la aviación comercial continúa enfrentando retrasos en las entregas de aeronaves, limitaciones en la cadena global de suministro y dificultades para incrementar la producción de componentes críticos.
Boeing mantiene el foco en certificación y producción
En respuesta a las expectativas sobre una futura generación de aeronaves, la directora ejecutiva de Boeing Commercial Airplanes, Stephanie Pope, señaló que la compañía continúa desarrollando nuevas tecnologías, pero que actualmente su prioridad es completar los procesos de certificación pendientes y aumentar los niveles de producción de los programas existentes.
Una posición similar fue respaldada indirectamente por Michael O’Leary, director ejecutivo de Ryanair, quien aseguró que los modelos Boeing 737 MAX y Airbus A320neo seguirán dominando el mercado durante la próxima década mientras no aparezca un avance tecnológico verdaderamente disruptivo.
Por su parte, Sean Doyle, director ejecutivo de British Airways, manifestó que la compañía mantiene interés en los futuros desarrollos de Airbus, aunque dejó claro que el sector evaluará cualquier nueva plataforma en función de los beneficios tecnológicos que realmente aporte.
La industria busca innovación con menor riesgo
El consenso expresado durante Farnborough refleja una evolución en las prioridades del sector aeronáutico. Si hace una década la presión se centraba en introducir rápidamente aeronaves más eficientes, hoy el énfasis recae en garantizar que los nuevos programas lleguen al mercado con tecnologías suficientemente probadas y con procesos de mantenimiento claramente definidos.
La experiencia acumulada en los últimos años ha demostrado que los retrasos en certificaciones, las dificultades de producción y los problemas detectados durante la entrada en servicio pueden afectar tanto a fabricantes como a aerolíneas durante largos periodos.
FUENTE: https://www.reuters.com/
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