Hindustan Construction Company (HCC) obtuvo un contrato de NHPC Limited para rehabilitar la central hidroeléctrica de Salal, situada en Jammu y Cachemira, India. El acuerdo asciende a ₹524,17 crore y tendrá un plazo de ejecución de 27 meses.
En concreto, la constructora realizará obras civiles e hidromecánicas en la presa, los trabajos se centrarán en recuperar las compuertas inferiores de la estructura de hormigón. El contrato también incluye tareas auxiliares y complementarias para devolver estos sistemas a condiciones operativas.
Según HCC, la intervención permitirá que las compuertas vuelvan a funcionar de forma completa, estas estructuras forman parte de los sistemas que permiten gestionar el paso del agua y los sedimentos en la presa.
Además, la empresa espera que las obras mejoren la gestión de sedimentos, este aspecto influye en el desempeño de una central hidroeléctrica porque la acumulación de material puede afectar el funcionamiento de determinadas estructuras hidráulicas.
A su vez, la rehabilitación busca mejorar la eficiencia operativa de Salal, HCC también relaciona los trabajos con la seguridad y la fiabilidad de la presa durante su operación a largo plazo.
Por otra parte, el contrato supone el regreso de Hindustan Construction Company a una instalación en cuya construcción participó décadas atrás. La central hidroeléctrica de Salal tiene una capacidad instalada de 690 MW y entró en operación en 1987.
De esta forma, la empresa volverá a trabajar sobre una infraestructura ligada a su trayectoria en el sector hidroeléctrico de Jammu y Cachemira. La nueva adjudicación se concentra ahora en rehabilitar componentes existentes en lugar de desarrollar una central desde cero.
Además, el proyecto hidroeléctrico mantiene un papel importante dentro de la infraestructura energética de la región. La actuación permitirá intervenir sistemas de una instalación que lleva varias décadas en servicio.
Asimismo, Hindustan Construction Company ha participado en otros proyectos hidroeléctricos de Jammu y Cachemira. Entre ellos figuran Uri-II, con 240 MW; Kishanganga, con 333 MW; Nimoo Bazgo, con 45 MW y Chutak, con 44 MW.
En conjunto, estas instalaciones y Salal representan 1.352 MW de capacidad instalada, de acuerdo con HCC, esa cifra equivale a cerca del 38 % de la capacidad hidroeléctrica instalada de Jammu y Cachemira.
Por tanto, el nuevo contrato amplía la actividad de la compañía sobre activos hidroeléctricos de la zona. También refuerza la continuidad de su trabajo en instalaciones que requieren obras civiles y sistemas hidromecánicos especializados.
Más allá de la energía, HCC ha desarrollado proyectos de transporte en Jammu y Cachemira. La compañía participó en la construcción del puente ferroviario atirantado de Anji Khad.
Además, la empresa ejecutó cerca de 32 kilómetros de túneles para el enlace ferroviario Udhampur-Srinagar-Baramulla. Estas obras muestran que su presencia en la región también abarca infraestructura ferroviaria de gran escala.
Finalmente, la adjudicación de NHPC vuelve a situar a HCC en la central hidroeléctrica de Salal. Durante los próximos 27 meses, el trabajo estará centrado en recuperar las compuertas de la presa y mejorar las condiciones operativas de la instalación.

Cadeler adquirió la alemana Menck por 501 millones de euros, unos 578 millones de dólares, para ampliar sus servicios en la construcción de parques eólicos marinos. Menck fabrica equipos para instalar cimentaciones en el fondo del mar, entre ellos grandes martillos hidráulicos, sistemas de perforación y soluciones para reducir el ruido. La compañía seguirá funcionando de forma independiente dentro del grupo y podrá trabajar con otros contratistas del sector.
La operación combina la flota de buques de instalación de Cadeler con la experiencia técnica de Menck. Esto permitirá ofrecer más servicios de transporte e instalación de cimentaciones con recursos propios. Cadeler espera reducir su dependencia de subcontratistas, ganar flexibilidad y mejorar la ejecución de proyectos cada vez más grandes. La compra se financiará con recursos disponibles y una línea de crédito de 380 millones de euros que la empresa prevé reemplazar posteriormente con financiación de largo plazo y flujo de caja.
Marathon Petroleum, Phillips 66 y Valero Energy registraron ganancias conjuntas de 12.600 millones de dólares durante el segundo trimestre, su mayor cifra desde 2022. Las interrupciones del transporte de crudo por el estrecho de Ormuz y los ataques contra refinerías rusas redujeron la oferta mundial. Esto elevó los precios de los combustibles y los márgenes que obtienen las compañías al transformar petróleo en gasolina, diésel y otros productos.
Las tres empresas devolvieron 6.300 millones de dólares a sus accionistas mediante dividendos y recompras de acciones, frente a 2.600 millones un año antes. Phillips 66 amplió su programa de recompra en 10.000 millones de dólares mientras Valero autorizó otros 5.000 millones. El buen momento también llegó a Wall Street: durante el año las acciones de Marathon subieron cerca de 110%, las de Valero más de 98% y las de Phillips 66 alrededor de 75%.
Diversified Energy está en negociaciones avanzadas para comprar Birch Resources por más de 1.700 millones de dólares en efectivo, según fuentes citadas en la información. Birch opera en la Cuenca Pérmica, la mayor región petrolera de Estados Unidos. Diversified estaría bien posicionada dentro de un proceso competitivo de venta y el acuerdo podría anunciarse durante las próximas semanas. Sin embargo, las conversaciones aún pueden cambiar o terminar sin una operación.
La compra ampliaría la presencia de Diversified en la Cuenca Pérmica después de adquirir Maverick Natural Resources por 1.300 millones de dólares en 2025. También representaría una salida rentable para Elliott Investment Management y otros inversionistas que respaldaron los activos de Birch con unos 775 millones de dólares tras adquirirlos en 2018. La posible transacción llega mientras el repunte del petróleo y el gas impulsa nuevas compras dentro del sector energético estadounidense.
El grupo de ciberdelincuentes Cl0p afirmó haber robado grandes cantidades de datos de casi 50 empresas de varios países, entre ellas Shell, Philips, Fiserv y GE. Philips confirmó que detectó y contuvo un ataque contra un servidor con información interna, aunque aseguró que los sistemas de sus clientes no fueron afectados. Shell investiga un posible incidente mientras Fiserv señaló que hasta ahora no encontró señales de exposición de datos de clientes, información bancaria o transacciones.
Los ataques podrían estar relacionados con fallas de seguridad en Windchill y FlexPLM, programas de PTC utilizados en procesos industriales y de ingeniería. Expertos habían advertido en julio que Cl0p estaba aprovechando vulnerabilidades en este software. El grupo suele buscar fallas que le permitan atacar a muchas organizaciones al mismo tiempo y después utilizar los datos obtenidos para ejercer presión. Reuters indicó que no pudo verificar de forma independiente el volumen ni el tipo de información que Cl0p asegura haber robado.