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Impacto de los centros de datos e IA en redes eléctricas y en infraestructura de gasoductos

Descubre cómo el crecimiento de la inteligencia artificial y los centros de datos impulsan la demanda eléctrica y marcan el regreso del gas natural.
Impacto de los centros de datos e IA en redes eléctricas y en infraestructura de gasoductos.

La inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una tecnología emergente a convertirse en una herramienta fundamental para muchas actividades cotidianas Esto podemos verlo desde asistentes virtuales y motores de búsqueda hasta sistemas avanzados capaces de analizar grandes cantidades de información en cuestión de segundos. Y su crecimiento ha sido tanto que está transformando la manera en que operan las empresas, las industrias e incluso los gobiernos.

Sin embargo, detrás de todos estos avances, hay que resaltar que existe un aspecto que pocas veces recibe la misma atención: la enorme cantidad de energía que se necesita para que la inteligencia artificial funcione. Esto ha generado preocupaciones relacionadas con el suministro energético. Garantizar que exista suficiente electricidad para alimentar estas infraestructuras es una prioridad para empresas y gobiernos. Por eso, el desarrollo de la economía digital y la transformación del sector industrial y energético depende de la innovación tecnológica y también de la capacidad para producir y distribuir energía de forma confiable.

La IA y la demanda energética 

La IA requiere una capacidad de procesamiento mucho mayor que la utilizada por las tecnologías digitales tradicionales. Para entrenar estos modelos avanzados y ejecutar aplicaciones complejas se necesitan miles de procesadores especializados trabajando de forma simultánea durante largos períodos de tiempo.

Los centros de datos convencionales son completamente diferentes a las instalaciones diseñadas para inteligencia artificial, porque éstas utilizan grandes cantidades de unidades de procesamiento gráfico o GPU, es decir, equipos que consumen mucha más energía debido a la enorme cantidad de cálculos que realizan. Asimismo, con el fin de garantizar la disponibilidad de los servicios, estas operaciones deben mantenerse activas de forma permanente.

Según Chevron (2025), un centro de datos orientado en inteligencia artificial puede consumir hasta cincuenta veces más electricidad por metro cuadrado que un edificio comercial tradicional. Esta diferencia nos permite comprender por qué el crecimiento de la IA ha despertado preocupación entre los responsables de la planificación energética.

Para reafirmar lo exponencial de este crecimiento, las proyecciones también indican que la infraestructura asociada a la inteligencia artificial representa aproximadamente el 1 % de la demanda eléctrica mundial para el año 2030 (Chen et al., 2026). Es un porcentaje que puede parecer pequeño, pero el problema radica básicamente en que el consumo energético se concentra en determinadas regiones donde se instalan los grandes centros de datos.

Esta situación representa un cambio importante en la forma en que históricamente ha crecido la demanda de electricidad. Durante décadas, los principales factores de incremento fueron el crecimiento de la población y la expansión industrial. Hoy, una parte significativa de la nueva demanda proviene de instalaciones digitales que requieren energía constante y altos niveles de confiabilidad para evitar interrupciones en sus operaciones.

Instalaciones de redes eléctricas.
Instalaciones de redes eléctricas.

Redes eléctricas cada vez más exigentes

Los centros de datos crecen a toda velocidad y están poniendo a prueba las redes eléctricas. Muchas de las infraestructuras actuales fueron diseñadas para atender patrones de consumo muy diferentes a los que presentan estas instalaciones tecnológicas. 

Es inevitable que cuando varios centros de datos de gran tamaño se concentren en una misma región, la red experimente problemas de congestión como retrasos en las conexiones eléctricas. En este caso, la necesidad de realizar importantes inversiones en nuevas líneas de transmisión, transformadores y subestaciones es prioridad. 

Existen empresas que ya están buscando soluciones alternativas. Una de las estrategias más utilizadas consiste en construir plantas de generación eléctrica cerca de los centros de datos. De esta manera, la energía se produce prácticamente en el mismo lugar donde será consumida, reduciendo la dependencia de las redes tradicionales y mejorando la confiabilidad del suministro (Reuters, 2025).

Estados Unidos es uno de los países donde esta tendencia se observa con mayor claridad. Estados como Texas, Virginia y Arizona se han convertido en importantes centros de desarrollo para la industria tecnológica. Como consecuencia, los operadores eléctricos han tenido que acelerar proyectos de expansión y reforzar sus planes de inversión para responder a una demanda energética cada vez mayor.

El regreso del gas natural 

Durante los últimos años, gran parte del debate energético se centró en la expansión de las energías renovables. Sin embargo, la rápida demanda de electricidad generada por los centros de datos ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de contar con fuentes capaces de producir energía de forma continua.

Aunque la energía solar y eólica son fundamentales para avanzar hacia sistemas más sostenibles, su producción depende de factores climáticos. En contraste, el gas natural permite generar electricidad de manera constante y responder rápidamente a variaciones en la demanda.

Con este objetivo, Chevron, Engine No. 1 y GE Vernova anunciaron en 2025 una alianza destinada a desarrollar proyectos energéticos específicamente diseñados para abastecer centros de datos. La iniciativa contempla instalaciones capaces de generar hasta cuatro gigavatios de electricidad, una cantidad suficiente para suministrar energía a millones de hogares en Estados Unidos (Chevron, 2025).

Uno de los aspectos más importantes de este proyecto es que la electricidad será suministrada directamente a los centros de datos, evitando parte de las limitaciones existentes en las redes de transmisión convencionales. Además, las instalaciones utilizarán tecnología desarrollada en Estados Unidos y estarán ubicadas en regiones estratégicas para el crecimiento de la industria digital.

Para las empresas involucradas, garantizar el acceso a energía confiable es esencial para mantener el liderazgo tecnológico del país en el ámbito de la inteligencia artificial.

IA y centro de datos.
IA y centro de datos.

Tecnología y energía

A medida que aumenta la demanda de electricidad, las empresas tecnológicas están estableciendo alianzas más sólidas con compañías del sector energético. Esta colaboración busca asegurar el suministro necesario para sostener el crecimiento de la infraestructura digital.

Un ejemplo reciente es el acuerdo firmado entre Chevron y Microsoft para desarrollar el proyecto Kilby en Texas. Según Reuters (2026), la iniciativa contempla una instalación alimentada por gas natural capaz de suministrar hasta 2,67 gigavatios de potencia destinados a los centros de datos de Microsoft dedicados a servicios de inteligencia artificial.

El contrato contempla un suministro energético durante veinte años, lo que demuestra la importancia estratégica que ha adquirido la energía para el sector tecnológico. Este tipo de acuerdos permite a las empresas reducir la incertidumbre relacionada con la disponibilidad futura de electricidad.

En la práctica, la energía está dejando de ser simplemente un servicio de apoyo para convertirse en un recurso estratégico tan importante como los propios sistemas informáticos. Sin electricidad suficiente, el desarrollo de la inteligencia artificial podría verse limitado independientemente de los avances tecnológicos que se logren.

Consecuencias para los gasoductos y el sector midstream

El crecimiento de los centros de datos no solo afecta a las redes eléctricas. También tiene implicaciones importantes para la infraestructura encargada de transportar gas natural.

Las plantas de generación construidas para abastecer centros de datos necesitan un suministro continuo de combustible. Esto implica mayores volúmenes transportados por gasoductos, ampliaciones en las estaciones de compresión y nuevas conexiones que permitan garantizar la llegada constante del recurso energético.

Desde una perspectiva industrial, los centros de datos comienzan a comportarse como grandes consumidores de energía, comparables a complejos petroquímicos o instalaciones manufactureras de gran escala. A medida que se construyen nuevos proyectos tecnológicos, aumenta también la necesidad de desarrollar infraestructura capaz de respaldar su funcionamiento.

Muchas de estas iniciativas se están ubicando en regiones con abundantes recursos de gas natural, como la Cuenca Pérmica en Texas. Esta situación facilita la integración entre productores, transportistas y consumidores de energía, generando beneficios para todos los actores involucrados (Reuters, 2026).

Para las empresas dedicadas al transporte de gas, este escenario representa una oportunidad importante de crecimiento, especialmente porque los contratos relacionados con centros de datos suelen extenderse durante largos períodos y exigen altos niveles de confiabilidad.

Conclusiones

La inteligencia artificial está transformando mucho más que la tecnología. Las iniciativas desarrolladas por empresas como Chevron, GE Vernova, Engine No. 1 y Microsoft demuestran que la disponibilidad de energía se ha convertido en uno de los factores más importantes para el desarrollo futuro de la IA.

Actualmente, construir un centro de datos no implica únicamente instalar servidores y equipos informáticos; también requiere garantizar una infraestructura energética capaz de sostener su operación durante décadas. La relación entre tecnología y energía es hoy más estrecha que nunca, y todo indica que esta conexión seguirá fortaleciéndose a medida que la inteligencia artificial continúe expandiéndose en los próximos años.

Referencias

  1. Chen, D., Zhou, Z., Cai, Y., Qin, J., Katchova, A., & Chen, L. (2026). Concentrated siting of AI data centers drives regional power-system stress under rising global compute demand. arXiv.
  2. Chevron. (2025). Engine No. 1, Chevron and GE Vernova to power U.S. data centers. Chevron Corporation.
  3. Chevron. (2025). US companies make bold move to power nation’s data centers. Chevron Corporation.
  4. Reuters. (2025, January 28). Chevron partners with Engine No. 1, GE Vernova to power U.S. data centers.
  5. Reuters. (2026, June 22). Chevron signs power supply deal with Microsoft for Texas data center.
  6. World Oil. (2025). Chevron to power AI data centers with U.S. natural gas under new partnership. (Chevron)

Escrito por
Autor Verificado

TSU en Mecánica General. Con más de 35 años de experiencia en trabajos de Integridad Mecánica y Confiabilidad de Activos, Control de calidad e Inspección de equipos para la industria petrolera.