Santos mantiene su guía 2026 con Barossa y Pikka cerca de producción

Santos avanza en Barossa y Pikka mientras mantiene su guía 2026 y refuerza su cartera de gas y petróleo.
Santos, Barossa y Pikka

Santos Limited mantuvo sin cambios sus previsiones para 2026 tras un primer trimestre estable, marcado por el avance de dos proyectos clave: Barossa, orientado a gas natural licuado, y Pikka Fase 1, que se acerca a su primera producción de petróleo en Alaska.

Además, la compañía australiana reportó una producción trimestral de 22,5 millones de barriles de petróleo equivalente, ligeramente superior frente al trimestre previo y al mismo periodo del año anterior. Los ingresos por ventas alcanzaron 1.270 millones de dólares, mientras que el flujo de caja libre operativo se ubicó cerca de 383 millones de dólares.

Barossa se prepara para elevar su producción de GNL

Por un lado, Santos avanza en la puesta en marcha completa del proyecto de GNL de Barossa, considerado una pieza relevante para sostener el suministro hacia mercados asiáticos. Tras ajustes técnicos durante la fase de comisionamiento, incluido el reemplazo de sellos del compresor, la plataforma flotante de producción se prepara para reiniciar operaciones y aumentar capacidad.

De esta forma, Barossa apunta a convertirse en un nuevo soporte para la cadena integrada de GNL de Santos, especialmente por su vínculo con Darwin LNG. La compañía espera que el proyecto contribuya a compensar la reducción del suministro de activos maduros y aporte mayor estabilidad a su cartera de exportación.

Así mismo, el contexto de demanda de GNL en Asia sigue siendo un factor favorable para la empresa. Aunque los precios internacionales han mostrado presión en algunos mercados, Santos busca equilibrar ese entorno con mayores volúmenes, eficiencia operativa y contratos ligados a mercados de largo plazo.

Pikka se acerca al primer petróleo en Alaska

Por otro lado, el proyecto Pikka Fase 1 ya alcanzó la finalización mecánica y entró en etapa de puesta en marcha. Santos prevé la primera extracción de petróleo en cuestión de semanas, con un aumento progresivo de producción hasta alcanzar su nivel máximo durante el tercer trimestre de 2026.

Este desarrollo refuerza la presencia de Santos en líquidos y aporta diversificación geográfica más allá de sus activos principales de gas en Australia y Papúa Nueva Guinea. Para la compañía, Pikka también representa una fuente de producción con márgenes potencialmente más altos, en un momento en el que la disciplina de capital sigue siendo una prioridad.

Además, la evaluación del pozo Quokka-1 en Alaska confirmó la calidad del yacimiento Nanushuk. Ese resultado fortalece el potencial de largo plazo en la vertiente norte y amplía las opciones de crecimiento alrededor de la infraestructura que Santos ya desarrolla en la zona.

Guía 2026 sin cambios pese a los ajustes técnicos

Mientras tanto, Santos mantiene su guía anual de producción y gastos para 2026, aun con los desafíos normales de arranque en Barossa. La decisión refleja confianza en la capacidad de ejecución de sus proyectos y en la estabilidad de su base operativa.

La empresa también destacó su enfoque en una asignación disciplinada de capital. En lugar de concentrarse únicamente en nuevos desarrollos desde cero, Santos está buscando extraer valor adicional de activos existentes, optimizar infraestructura y mantener una estructura financiera capaz de sostener el flujo de caja.

En Australia, esa estrategia se refleja en el acuerdo de suministro de 200 petajulios durante 10 años con el gobierno de Australia Meridional. El contrato respalda la seguridad energética local y se vincula con el proyecto de optimización de Moomba, que prevé ahorros superiores a 600 millones de dólares durante su ciclo de vida.

Moomba refuerza la estrategia de gas nacional

Además, la decisión final de inversión sobre el proyecto de optimización de Moomba Central confirma el interés de Santos en mejorar la eficiencia de su infraestructura existente. Este tipo de iniciativas permite aumentar valor sin depender exclusivamente de expansiones de alto riesgo o de ciclos de inversión más largos.

A su vez, el suministro nacional de gas conserva importancia estratégica para Australia. Santos señaló su papel en la estabilización del abastecimiento durante recientes perturbaciones del mercado mundial, lo que muestra una mayor conexión entre sus operaciones comerciales y las prioridades de seguridad energética.

Con Barossa y Pikka avanzando en paralelo, la compañía entra en una fase decisiva. La puesta en marcha de ambos proyectos definirá el ritmo de crecimiento de producción a corto plazo y probará la capacidad de Santos para convertir una cartera amplia en generación sostenida de caja.

Fuente: Santos Barossa

Foto: Shutterstock