La asociación Offshore Energies UK solicitó acelerar la aprobación regulatoria de los proyectos Rosebank y Jackdaw, dos desarrollos valorados conjuntamente en 10.800 millones de libras esterlinas cuya autorización considera esencial para fortalecer la seguridad energética, mantener el empleo industrial y reducir la dependencia británica de las importaciones de hidrocarburos.
La petición fue presentada durante las consultas públicas abiertas para ambos proyectos, proceso que determinará si podrán continuar su desarrollo tras la revisión regulatoria iniciada por el gobierno británico.
Rosebank y Jackdaw: : Inversiones multimillonarias pendientes de autorización
Rosebank constituye el mayor proyecto energético británico pendiente de aprobación, con una inversión estimada de 8.700 millones de libras, mientras que Jackdaw representa otros 2.100 millones destinados principalmente a la industria nacional.
Según Offshore Energies UK, ambas iniciativas, Rosebank y Jackdaw, ya acumulan alrededor de 3.000 millones de libras invertidas en actividades preparatorias durante los últimos años, periodo marcado por la incertidumbre regulatoria tras las aprobaciones iniciales concedidas en 2022 y 2023.
Las consultas públicas permanecerán abiertas hasta el 10 de agosto de 2026 para Jackdaw y hasta el 17 de agosto de 2026 para Rosebank.
Impacto económico y energético previsto
De acuerdo con la organización, los dos desarrollos generarían:
- 28.700 millones de libras en valor añadido bruto durante su vida útil.
- 9.100 millones para la cadena de suministro.
- Hasta 3.800 millones en ingresos fiscales antes de 2034.
- Más de 3.500 empleos durante la construcción.
- 880 puestos permanentes durante la operación.
- Al menos 125 programas de formación y aprendizaje para nuevos profesionales del sector.
En términos energéticos, Rosebank y Jackdaw aportarían aproximadamente el 10 % de la producción británica de petróleo y el 10 % del gas natural nacional en sus respectivos picos de producción.
La producción nacional frente al aumento de las importaciones
Uno de los principales argumentos de Offshore Energies UK es que el Reino Unido continuará necesitando grandes volúmenes de petróleo y gas incluso mientras avanza la transición energética.
Las previsiones citadas por la organización indican que el país podría consumir el equivalente a 15.000 millones de barriles de petróleo y gas hasta 2050. Actualmente, la producción doméstica cubre únicamente alrededor del 39 % de la demanda nacional de gas, mientras las importaciones siguen aumentando.
La entidad sostiene que importar esos recursos puede generar una huella de carbono hasta cuatro veces superior respecto a producirlos mediante instalaciones nacionales con menores emisiones operativas.
FUENTE: https://oeuk.org.uk
FOTO: Shutterstock