Repsol pacta nuevas condiciones para aumentar su producción de petróleo en Venezuela

Repsol retoma control operativo en Petroquiriquire para elevar su producción de petróleo en Venezuela y reforzar los mecanismos de pago.
Repsol en Venezuela

Repsol ha dado un nuevo paso en su estrategia en Venezuela tras firmar un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos y con PDVSA que le permitirá retomar el control de las operaciones en Petroquiriquire, uno de sus activos clave en el país. El movimiento abre la puerta a un aumento progresivo de la producción de petróleo y busca asegurar mecanismos de pago más estables para la compañía.

Además, el acuerdo refuerza el marco operativo bajo el que Repsol viene trabajando en Venezuela desde el Acuerdo Marco firmado en 2023 y actualizado en 2024. La petrolera española mantiene una participación del 40% en Petroquiriquire, mientras que PDVSA conserva el 60%, pero las nuevas condiciones apuntan a una mayor capacidad de gestión técnica y operativa para la empresa.

Repsol en Venezuela: Nuevo impulso a la producción de petróleo

En concreto, la compañía prevé elevar en un 50% su producción bruta de petróleo en Venezuela durante los próximos 12 meses. Así mismo, contempla triplicarla en un plazo de tres años si se mantienen las condiciones regulatorias, operativas y comerciales necesarias.

Actualmente, Repsol produce en torno a 45.000 barriles brutos al día en el país, principalmente desde Petroquiriquire. Ese volumen convierte al activo en una pieza central dentro de su presencia en el sector energético venezolano y en el principal apoyo para su plan de expansión.

Más control operativo y mejores condiciones de pago

Por otro lado, uno de los puntos más relevantes del acuerdo es la posibilidad de reforzar los mecanismos de pago. Este aspecto había sido una de las principales limitaciones para muchas operaciones conjuntas en Venezuela, especialmente en un entorno marcado por restricciones financieras y por la necesidad de encajar las operaciones dentro del marco permitido por Estados Unidos.

La nueva etapa también plantea una operación con liderazgo compartido entre Repsol y PDVSA, con foco en estándares técnicos, logísticos y de gobernanza. La petrolera española aportará experiencia en exploración y producción, capacidad comercial y presencia operativa local, algo que le da margen para reaccionar con rapidez si el entorno sigue siendo favorable.

El acuerdo se apoya en la licencia de OFAC

Además, este avance llega después de la emisión de la Licencia General 50A de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos. Esa autorización permite a Repsol y a sus filiales participar en transacciones ligadas a operaciones de crudo y gas en Venezuela con el gobierno venezolano, PDVSA y sus entidades afiliadas.

Desde el punto de vista del negocio, esta licencia reduce parte de la incertidumbre regulatoria y facilita que la compañía recupere ritmo en un mercado donde llevaba años operando con fuertes limitaciones. También mejora la visibilidad sobre cobros, cargamentos y continuidad operativa, tres variables decisivas para cualquier plan de aumento de producción.

Concesiones más largas y nuevos campos incorporados

Además, el Acuerdo Marco firmado originalmente en 2023 ya contemplaba la ampliación de la duración de las concesiones en Petroquiriquire. Más tarde, la actualización de 2024 incorporó también los campos Tomoporo y La Ceiba, lo que amplía el alcance del desarrollo petrolero asociado a la alianza.

Ese detalle no es menor. Una mayor duración de las concesiones y un portafolio de activos más amplio suelen traducirse en mejores condiciones para planificar inversiones, desplegar tecnología y ordenar la logística del proyecto con una visión menos cortoplacista.

Repsol mantiene su apuesta por Venezuela

Según explicó Francisco Gea, director general de Exploración y Producción de Repsol, la empresa cuenta con activos y capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para crecer en el país. La compañía ha operado en Venezuela de forma ininterrumpida desde 1993, un dato que refuerza la lectura de continuidad detrás de este nuevo acuerdo.

Además, el consejero delegado Josu Jon Imaz ya había adelantado que Repsol estaba preparada para acelerar su producción de crudo en Venezuela utilizando los ingresos generados localmente. Esa estrategia sugiere una hoja de ruta basada en expansión gradual, disciplina operativa y aprovechamiento del flujo de caja en el propio país.

También crece la actividad en gas natural

En paralelo, Repsol y la italiana ENI firmaron recientemente otro acuerdo con las autoridades venezolanas y con PDVSA para sostener durante 2026 la producción de gas natural en Cardón IV. Ese activo, participado al 50% por ambas compañías, añade una segunda capa a la estrategia energética de Repsol en Venezuela.

Así, la compañía no se limita al crudo. También consolida su posición en gas natural, un segmento que puede ganar relevancia en la medida en que el país recupere capacidad operativa y estabilidad contractual.

Un movimiento con peso para el sector petrolero venezolano

En conjunto, el acuerdo entre Repsol, el gobierno venezolano y PDVSA marca una señal relevante para el sector petrolero del país. No supone todavía una transformación inmediata del mercado, pero sí configura un escenario con más margen para aumentar la producción de petróleo, ordenar los pagos y fortalecer la operatividad en activos estratégicos.

Si las condiciones acompañan, Petroquiriquire podría convertirse en uno de los focos más visibles del nuevo ciclo de actividad petrolera en Venezuela. Y para Repsol, ese avance representa una oportunidad concreta de crecer en producción, ganar estabilidad operativa y afianzar una posición que lleva más de tres décadas construyendo.

Fuente: Repsol

Foto: Shutterstock