La transición hacia embarcaciones de cero emisiones continúa ganando terreno en la industria marítima con la entrada en escena del Svitzer Balder, considerado el remolcador eléctrico más potente del mundo. Este buque, equipado con un sistema de baterías de alta capacidad, marca un nuevo paso en la electrificación de operaciones portuarias.
Un diseño híbrido que combina baterías y metanol
En este contexto, el Svitzer Balder integra un sistema de propulsión basado en baterías marinas de 6 MWh junto con motores de metanol de combustible dual. Esta configuración permite operar principalmente en modo eléctrico, mientras que el metanol actúa como respaldo para ampliar la autonomía del buque.
Además, el remolcador ha completado sus pruebas de mar con resultados positivos, confirmando su capacidad para desempeñar tareas tanto en puerto como en alta mar. Su despliegue está previsto en el puerto de Gotemburgo, donde realizará la mayoría de sus operaciones sin emisiones.
Baterías LFP crucial para la eficiencia y seguridad
Por otro lado, la tecnología utilizada en este proyecto se basa en baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), una alternativa que está ganando protagonismo frente a las químicas tradicionales como NMC.
Según el fabricante AYK Energy, estas baterías ofrecen ventajas relevantes en términos de seguridad, coste y durabilidad. Así mismo, permiten alcanzar la densidad energética necesaria para aplicaciones exigentes como el remolque portuario, manteniendo un menor riesgo de combustión.
El sistema instalado cuenta con certificación ABS y una vida útil estimada de una década, lo que refuerza su viabilidad operativa a largo plazo.
Reducción de emisiones en operaciones portuarias
En términos ambientales, el uso predominante de propulsión eléctrica permitirá que el buque reduzca más del 90 % de sus emisiones durante las maniobras de remolque y atraque. Este avance responde a la creciente presión regulatoria y a la necesidad de descarbonizar el transporte marítimo.
De hecho, los puertos están adoptando soluciones energéticas más limpias para cumplir objetivos climáticos, lo que promueve la demanda de embarcaciones electrificadas.
Crecimiento del remolcador eléctrico en la industria marítima
Finalmente, este proyecto refleja una tendencia más amplia dentro del sector naval, la adopción de baterías marinas se está extendiendo a ferris, cruceros, buques de pesca y portacontenedores, consolidando una combinación energética más flexible.
AYK Energy, fabricante del sistema, ha incrementado su capacidad de producción para responder a esta demanda, apoyándose en instalaciones automatizadas capaces de escalar la fabricación de sistemas de almacenamiento energético.
En consecuencia, el desarrollo del Svitzer Balder representa un avance técnico y también una señal clara del rumbo que está tomando la industria marítima hacia soluciones más limpias y eficientes.
Fuente y foto: Aykenergy