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Proyecto Rosebank retoma impulso tras volver Deepsea Atlantic

El proyecto Rosebank retoma impulso con el regreso de Deepsea Atlantic, aunque el incidente con el BOP podría retrasar su desarrollo offshore.
Proyecto Rosebank con la plataforma Deepsea Atlantic durante las operaciones de perforación offshore en el Mar del Norte

El proyecto Rosebank vuelve a ocupar un lugar central dentro del panorama energético del Reino Unido tras el regreso de la plataforma semisumergible Deepsea Atlantic al campo ubicado al oeste de las islas Shetland. La unidad retorna después de permanecer fuera de servicio durante más de tres meses como consecuencia de un incidente registrado en abril, cuando el sistema de prevención de reventones (Blowout Preventer, BOP) cayó accidentalmente al fondo marino durante las operaciones de perforación.

Aunque el regreso de la plataforma representa un avance para el desarrollo del campo, las compañías involucradas aún trabajan para recuperar el cronograma de perforación, mientras continúan las investigaciones sobre las causas del incidente y sus implicaciones operativas. El episodio también ha puesto de relieve la importancia de la gestión del riesgo en operaciones offshore de alta complejidad, especialmente en proyectos desarrollados en aguas profundas y condiciones ambientales exigentes.

El proyecto Rosebank vuelve al centro de la actividad offshore

Rosebank es considerado el mayor desarrollo petrolero sin explotar del Reino Unido y uno de los proyectos más relevantes del Mar del Norte. Su primera fase contempla la perforación de cuatro pozos productores, tres pozos de inyección de agua y dos intervenciones de abandono, operaciones para las cuales fue contratada la plataforma Deepsea Atlantic, una unidad semisumergible de sexta generación operada por Odfjell Drilling bajo contrato con Equinor.

El desarrollo del campo tiene un papel estratégico dentro de la producción futura de hidrocarburos del Reino Unido, no solo por el volumen estimado de recursos recuperables, sino también por su contribución potencial al suministro energético nacional durante las próximas décadas.

El incidente con el BOP modificó la planificación operativa

El 18 de abril de 2026, durante las maniobras de descenso del BOP, un fallo en el sistema de izado provocó la pérdida de control de la carga suspendida. Como consecuencia, el BOP y parte del riser descendieron hasta el lecho marino, situado aproximadamente a 1.100 metros de profundidad. No se registraron lesionados ni evidencias de contaminación ambiental, pero las operaciones fueron suspendidas de inmediato para recuperar el equipo y evaluar el estado de la plataforma.

Posteriormente, la Deepsea Atlantic fue trasladada a un astillero en Bergen (Noruega), donde se ejecutaron trabajos de reparación, inspección y sustitución de equipos antes de autorizar su retorno al campo Rosebank. Paralelamente, Odfjell Drilling inició una investigación junto con fabricantes y autoridades regulatorias para identificar las causas del incidente y aplicar medidas correctivas que reduzcan el riesgo de eventos similares en futuras campañas de perforación.

El regreso de la plataforma no elimina los desafíos del proyecto Rosebank

Aunque la plataforma ya regresó al área de operaciones, distintos reportes del sector indican que el incidente podría retrasar el calendario previsto para el desarrollo del campo. Diversas estimaciones sitúan ahora el inicio de la producción comercial durante 2027, en lugar del último trimestre de 2026 como se contemplaba inicialmente.

Este cambio responde no solo al tiempo requerido para reparar la unidad, sino también a la necesidad de completar nuevamente determinadas actividades de perforación y verificar el correcto funcionamiento de los sistemas críticos antes de reiniciar las operaciones.

Para un proyecto de esta magnitud, cualquier modificación en el cronograma implica ajustes logísticos, financieros y contractuales que afectan tanto al operador como a los contratistas especializados que participan en el desarrollo.

La confiabilidad operativa sigue siendo un factor decisivo

El incidente ocurrido en Rosebank recuerda que los sistemas de control de pozo continúan siendo uno de los elementos más críticos de cualquier campaña de perforación offshore. El BOP constituye la última barrera de seguridad frente a un evento de pérdida de control del pozo, por lo que su manipulación, mantenimiento e instalación requieren procedimientos altamente controlados y una coordinación precisa entre operadores, contratistas y fabricantes.

Más allá de las consecuencias inmediatas sobre el cronograma, este tipo de eventos suele derivar en revisiones técnicas, actualización de procedimientos operativos y mejoras en los programas de gestión de riesgos. En mercados cada vez más exigentes en materia de seguridad y desempeño operacional, la capacidad para aprender de estos incidentes resulta tan importante como la recuperación de la producción.

El futuro del proyecto Rosebank dependerá de la ejecución

El regreso de la Deepsea Atlantic representa un paso importante para retomar el desarrollo del campo, pero el éxito del proyecto Rosebank dependerá de la capacidad de recuperar el ritmo de perforación sin comprometer los estándares de seguridad y confiabilidad.

En un contexto donde el Reino Unido busca equilibrar la seguridad energética con sus objetivos de transición hacia una economía baja en carbono, Rosebank continuará siendo uno de los proyectos offshore más observados por la industria. Su evolución servirá como referencia para futuros desarrollos en aguas profundas, donde la excelencia operativa y la gestión de riesgos seguirán siendo factores determinantes para garantizar la viabilidad técnica y económica de las inversiones.

Fuentes: Upstream / odfjelldrilling / odfjelldrilling

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Autor Verificado

Ingeniero Mecánico con más de 30 años de experiencia en inspección y gestión. Actualmente, es Director de Operaciones de INSPENET.