Los principales productores de petróleo de Canadá prevén tomar entre finales de 2027 y comienzos de 2028 una decisión final de inversión sobre el proyecto Pathways de captura y almacenamiento de carbono. La iniciativa plantea una capacidad inicial de reducción de emisiones de 6 millones de toneladas.
Kendall Dilling, presidente de Oil Sands Alliance, situó esa ventana como el periodo previsto para decidir el futuro de una infraestructura valorada en miles de millones de dólares. Sin embargo, el calendario dependerá de las aprobaciones regulatorias y de que industria y gobiernos terminen de acordar las condiciones necesarias.
La alianza representa a Canadian Natural Resources, Imperial Oil, Suncor Energy, Cenovus Energy y ConocoPhillips Canada, algunas de las compañías con mayor presencia en las arenas bituminosas canadienses.
Pathways depende de acuerdos entre las petroleras y los gobiernos
Por ahora, uno de los pasos centrales será cerrar las condiciones fiscales entre las compañías, el gobierno de Alberta y el gobierno federal. Dilling espera que los acuerdos definitivos puedan alcanzarse hacia mediados de noviembre.
El entendimiento deberá abordar aspectos como el precio del carbono, el apoyo financiero y los permisos requeridos para desarrollar Pathways. Las empresas y ambos gobiernos alcanzaron un acuerdo en julio que establece condiciones para avanzar con el proyecto, aunque varios cambios regulatorios todavía deben convertirse en legislación definitiva.
Asimismo, el costo continúa siendo una de las principales preocupaciones de la industria, Jon McKenzie, director ejecutivo de Cenovus Energy, señaló en junio que Pathways podría requerir hasta 30.000 millones de dólares canadienses.
Gasoducto de CO2 conectará arenas bituminosas y almacenamiento
El proyecto Pathways contempla una red para transportar CO2 y un centro de almacenamiento destinado a gestionar las emisiones procedentes de las operaciones de arenas bituminosas.
Esta infraestructura de captura y almacenamiento de carbono forma parte de los planes para reducir la intensidad de las emisiones del sector mientras Canadá busca ampliar su producción petrolera.
Actualmente, el esquema acordado plantea reducir 6 millones de toneladas de emisiones hacia mediados de la década de 2030. Posteriormente, la industria contempla incorporar otros 10 millones de toneladas de reducción para 2045.
El planteamiento es considerablemente menor que la propuesta inicial, que buscaba alcanzar una reducción de 22 millones de toneladas para 2030. Organizaciones ambientalistas han cuestionado esta reducción de escala.
Dilling sostiene que el nuevo calendario ofrece un punto intermedio más manejable frente a las dificultades técnicas y económicas que suponía ejecutar el plan anterior.
Pathways también condiciona los planes petroleros de Canadá
Por otra parte, el proyecto de captura de carbono ha adquirido importancia dentro de la política energética canadiense. Alberta y el gobierno federal alcanzaron un acuerdo no vinculante para trabajar conjuntamente en el crecimiento de la producción de petróleo mientras buscan controlar las emisiones del sector.
El primer ministro Mark Carney también ha respaldado la propuesta de Alberta para desarrollar un nuevo oleoducto de exportación hacia la costa del Pacífico con capacidad de 1 millón de barriles diarios. Su apoyo está condicionado al avance de Pathways.
De este modo, la decisión sobre la infraestructura de captura de CO2 está vinculada a un debate más amplio sobre la expansión petrolera, la competitividad de los productores y los compromisos climáticos de Canadá.
La industria mantiene su apuesta por la captura de carbono
Mientras tanto, las compañías deben resolver cómo repartir los costos de una infraestructura de gran escala dentro de un sector sujeto a políticas federales sobre las emisiones de carbono.
La preocupación por la competitividad llevó a algunos ejecutivos petroleros a cuestionar públicamente que un nuevo oleoducto quedara condicionado al desarrollo de Pathways.
Pese a estas diferencias, Dilling sostiene que la industria no ha abandonado el proyecto, el objetivo es mantener una estrategia de largo plazo ante la posibilidad de que las emisiones asociadas a cada barril vuelvan a tener mayor peso en los mercados internacionales.
Por ello, el periodo hasta finales de 2027 será determinante, antes de comprometer miles de millones de dólares en Pathways, las petroleras necesitarán mayor certeza sobre regulación, apoyo financiero, precio del carbono y permisos.
Fuente: Boe Report
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