La planta de Kalundborg Bioenergy registra el primer flujo comercial de CO₂ derivado de biogás en Dinamarca

La nueva planta de Kalundborg Bioenergy inicia el almacenamiento permanente de CO₂ biogénico en el Mar del Norte a través del Proyecto Greensand.
La infraestructura de la planta de Kalundborg Bioenergy

El inicio de operaciones en la planta de Kalundborg Bioenergy establece un precedente fundamental en el mercado global. Esta infraestructura consolida una ruta logística integral que se extiende desde la separación del gas en origen hasta su confinamiento geológico definitivo en yacimientos agotados offshore.

La infraestructura de la planta de Kalundborg Bioenergy

El proceso operativo implementado se fundamenta en el aprovechamiento de los gases residuales derivados de la descomposición de materias orgánicas industriales y agrícolas. Mediante sistemas avanzados de compresión y licuación, la planta logra aislar el dióxido de carbono con un nivel de pureza óptimo para su posterior manipulación logística.

Así mismo, la viabilidad financiera de este esquema demuestra que el sector privado puede estructurar proyectos sostenibles de emisiones negativas sin depender exclusivamente de esquemas experimentales de financiación pública.

La logística de transporte traslada el vector licuado hacia las estructuras geológicas del sector danés del Mar del Norte, integrándose de forma directa con la infraestructura del Proyecto Greensand. El gas procesado se inyecta en formaciones submarinas estables que han resguardado hidrocarburos durante millones de años, garantizando un aislamiento hermético a largo plazo.

De este modo, el ecosistema energético europeo adquiere una herramienta tangible para balancear los perfiles de emisión de los sectores industriales difíciles de electrificar.

Las previsiones de volumen de la firma operadora apuntan a una captura inicial de 27.000 toneladas de dióxido de carbono al año en dicha instalación. No obstante, la estrategia de expansión contempla la integración de tecnologías similares en los centros de Horsens y Herning con el objetivo de alcanzar un procesamiento anual de 200.000 toneladas al finalizar la década.

Este volumen mitigado equivale a retirar de la circulación una cantidad de vehículos de combustión interna, consolidando la posición de Dinamarca como el nodo logístico central para el secuestro de carbono en el continente.

Fuente y foto: Bigadan