PipeSense anunció resultados exitosos de pruebas realizadas con su nuevo sistema de detección de fugas para ductos de dióxido de carbono supercrítico (sCO₂), tecnología desarrollada para respaldar la creciente infraestructura de captura y almacenamiento de carbono (CCS).
La compañía implementó y evaluó el sistema en un oleoducto del sur de Texas que transporta CO₂ en fase densa y supercrítica a aproximadamente 2000 psi.
Sistema detectó fugas en 2 a 3 minutos
La prueba cubrió un tramo de 12 millas entre una estación compresora y un punto de entrega al cliente dentro del estado de Texas.
PipeSense utilizó un método de Análisis de Presión Dinámica (DPA) mediante dos unidades de procesamiento de campo equipadas con sensores de presión de alta sensibilidad instalados en ambos extremos del ducto.
La instalación comenzó durante el tercer trimestre de 2025 y las pruebas continuaron durante el cuarto trimestre del mismo año.
Tecnología busca resolver desafíos del CO₂ supercrítico
PipeSense explicó que los ductos de CO₂ supercrítico presentan desafíos operacionales complejos debido al comportamiento altamente variable del fluido cerca de su punto crítico.
Según Stuart Mitchell, presidente y CTO de PipeSense, los modelos tradicionales de monitoreo tienen dificultades para interpretar correctamente las variaciones de presión y flujo en este tipo de operaciones.
“Los modelos transitorios estándar y los modelos estadísticos tienen dificultades para predecir con precisión los transitorios de presión y flujo durante fluctuaciones operativas”, afirmó Mitchell.
El ejecutivo indicó que el método DPA desarrollado por PipeSense ofrece una alternativa independiente del flujo másico, mejor adaptada a sistemas de transporte de CO₂ para CCS.
Infraestructura CCS impulsa demanda de monitoreo avanzado
La empresa considera que la tecnología podría convertirse en un componente clave para el crecimiento seguro de la infraestructura de captura y almacenamiento de carbono.
De acuerdo con PipeSense, se prevé que la red de ductos de CO₂ en Estados Unidos se multiplique por 20 hacia 2050, aumentando la necesidad de soluciones avanzadas de monitoreo y detección temprana de fugas.
La compañía señaló que el sistema también logró gestionar desafíos operativos relacionados con:
- Variabilidad en la velocidad del sonido del CO₂.
- Paradas no planificadas de estaciones compresoras.
- Transiciones entre fases densas y supercríticas.,m
PipeSense planea ampliar pruebas en redes CCS
Tras los resultados obtenidos en Texas, PipeSense confirmó que planea realizar nuevas pruebas e implementaciones en infraestructura de CO₂ tanto en Estados Unidos como en otros mercados internacionales.
La empresa destacó además la simplicidad de despliegue del sistema, basado únicamente en sensores de presión conectados a unidades de procesamiento y una interfaz flexible de monitoreo.
Según la compañía, esta arquitectura facilitaría el escalamiento hacia futuras redes de captura y almacenamiento de carbono de gran tamaño.
Fuente y foto: https://pipesense.com/