Pakistán rechazó las ofertas recibidas en una licitación urgente para adquirir dos cargamentos de gas natural licuado (GNL), en una señal del fuerte impacto que tienen los altos precios internacionales sobre el sistema energético del país.
El proceso, lanzado para asegurar entregas a finales de mes, recibió siete propuestas de compañías internacionales como BP, Vitol, TotalEnergies, SOCAR Trading, OQ Trading y PetroChina. Sin embargo, ninguna alcanzó un nivel de precio considerado aceptable por las autoridades pakistaníes.
La oferta más baja fue presentada por TotalEnergies con un valor de 16,98 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MMBTU), mientras que la más alta alcanzó los 18,58 dólares por MMBTU.
El rechazo de ofertas de GNL agrava la crisis energética en Pakistán
Durante años, Pakistán dependió de contratos de suministro de GNL a largo plazo provenientes de Qatar, una estrategia que permitió mantener costos relativamente estables en medio de sus dificultades económicas.
Sin embargo, la interrupción de exportaciones desde Oriente Medio alteró ese esquema. La tensión regional y las afectaciones en las rutas marítimas energéticas obligaron al país a buscar cargamentos en el mercado spot asiático, donde los precios han aumentado de forma considerable.
Así mismo, la situación en el estrecho de Ormuz elevó aún más la incertidumbre sobre el suministro global de gas natural licuado. Buena parte del GNL exportado desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos permanece condicionado por la seguridad en esa ruta estratégica.
Crecen los apagones y la presión sobre el sistema eléctrico
La falta de acceso a cargamentos asequibles está agravando la crisis energética pakistaní. El país enfrenta cortes eléctricos recurrentes y dificultades para garantizar el suministro de gas en sectores industriales y residenciales.
A principios de mes, Pakistán logró recibir un cargamento de 140.000 metros cúbicos de GNL adquirido a TotalEnergies a un precio de 18,40 dólares por MMBTU. El combustible procedía de la planta Sabine Pass de Cheniere Energy en Estados Unidos.
Pese a esa operación, el reciente rechazo de ofertas sugiere que Islamabad busca evitar nuevas compras a precios elevados debido a la presión fiscal y cambiaria que enfrenta la economía nacional.
El suministro energético regional sigue bajo tensión
Analistas del mercado consideran que la situación podría complicarse si continúan las restricciones sobre el suministro energético procedente de Oriente Medio.
Además, el incremento de la demanda asiática y la volatilidad geopolítica mantienen limitado el acceso a cargamentos de GNL con precios competitivos. Esto representa un desafío para economías importadoras como Pakistán, especialmente en periodos de alta demanda eléctrica.
Fuente: Oil Price
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