Nordex pide a la UE cerrar sus redes a turbinas eólicas no occidentales

Nordex pide ampliar las restricciones a proveedores no occidentales en nueva capacidad eólica conectada a redes europeas.
Nordex pide veto chino a turbinas eólicas

El CEO de Nordex, José Luis Blanco, pidió extender el criterio de origen occidental a toda nueva capacidad eólica conectada a redes europeas.

El fabricante alemán Nordex elevó el tono del debate sobre la competencia en el mercado de turbinas eólicas al pedir que la Unión Europea endurezca sus reglas frente a proveedores considerados de alto riesgo. Su director ejecutivo, José Luis Blanco, defendió que las nuevas instalaciones conectadas a las redes europeas utilicen equipos de origen occidental, incluso cuando no reciban apoyo público.

Nordex pide ampliar las restricciones europeas

Según el ejecutivo, el enfoque actual de Bruselas todavía deja fuera una parte relevante de los proyectos renovables. Las normas propuestas apuntan a excluir de subastas financiadas con fondos públicos a tecnologías procedentes de países considerados sensibles, pero Nordex considera que la protección debería abarcar toda la capacidad eólica nueva que se conecte al sistema eléctrico europeo.

Además, Blanco situó el foco en la ciberseguridad y en el control operativo de los activos. Para el directivo, el riesgo principal no se limita al lugar donde estén ubicados los servidores, sino a quién controla el software, las actualizaciones y el acceso a los sistemas de las turbinas eólicas.

Turbinas eólicas, software y cadena de suministro

La advertencia llega en un momento delicado para la industria renovable europea. Fabricantes como Nordex, Vestas y Siemens Gamesa mantienen una posición dominante en el mercado regional, pero enfrentan una presión creciente de compañías chinas capaces de ofrecer equipos a menor costo y con plazos de entrega más rápidos.

Entre los nombres señalados aparecen Goldwind, Windey y Ming Yang, empresas que han ganado presencia internacional en un sector donde el precio, la escala industrial y la disponibilidad de componentes pesan cada vez más en la adjudicación de proyectos.

Por otra parte, el debate ya no se limita al origen físico de los componentes. En las turbinas modernas, los sistemas digitales de control, la gestión remota, los sensores y las plataformas de mantenimiento predictivo forman parte de la infraestructura crítica. Por eso, la discusión sobre proveedores de alto riesgo se cruza con la seguridad energética y con la soberanía tecnológica europea.

Bruselas endurece el control sobre tecnologías limpias

La Comisión Europea ha comenzado a mover ficha. Entre sus medidas recientes figura la exclusión de financiación pública para proyectos solares, eólicos y de almacenamiento que utilicen inversores procedentes de países considerados de alto riesgo, como China, Rusia, Irán y Corea del Norte.

Así mismo, Bruselas abrió una investigación sobre Goldwind por posibles subsidios injustos. El caso refleja una preocupación más amplia: evitar que el sector eólico europeo siga el camino de la fabricación solar, donde gran parte de la capacidad industrial terminó desplazándose hacia Asia.

El Reino Unido también marcó un precedente al bloquear la participación de Ming Yang en el mercado eólico marino por razones de seguridad nacional. Esa decisión reforzó el argumento de quienes defienden mayores filtros para tecnologías instaladas en infraestructuras críticas.

Competencia, proteccionismo y costos de la transición energética

Sin embargo, una política más restrictiva también plantea dilemas. Limitar el acceso de fabricantes chinos podría elevar los costos de nuevos parques eólicos, reducir opciones para desarrolladores y ralentizar algunos proyectos de energía verde.

A la vez, la Unión Europea debe equilibrar tres objetivos que no siempre avanzan al mismo ritmo: acelerar la transición energética, preservar la competencia en el mercado y proteger su autonomía industrial. El llamado de Nordex se ubica justo en esa intersección.

Desde la Cámara de Comercio de China ante la UE, el enfoque ha sido calificado como discriminatorio. La organización sostiene que los proveedores deberían evaluarse con criterios objetivos de seguridad, calidad y rendimiento, sin exclusiones basadas en nacionalidad o propiedad.

Europa busca no repetir el caso solar

José Manuel Entrecanales, CEO de Acciona y directivo vinculado al principal accionista de Nordex, advirtió que aceptar sin filtros la competencia de actores no liberales en infraestructura crítica puede convertirse en una apuesta peligrosa.

Su postura conecta con una inquietud extendida en Europa: conservar capacidad industrial en una de las pocas tecnologías climáticas donde la región todavía compite con fuerza. En energía solar fotovoltaica y almacenamiento, la ventaja industrial china ya es difícil de revertir.

Por eso, el reclamo de Nordex no es solo una disputa comercial entre fabricantes. Es una señal de que la energía eólica se está convirtiendo en un frente estratégico donde convergen política industrial, ciberseguridad, regulación energética y autonomía tecnológica.

Fuente: Financial Times

Foto: Shutterstock

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