Ante el exceso de la oferta de petróleo, Morgan Stanley redujo esta semana sus previsiones para el precio del crudo Brent durante el segundo semestre de 2026, argumentando que el mercado petrolero enfrenta un creciente desequilibrio entre oferta y demanda que podría presionar los precios a la baja en los próximos meses.
El banco de inversión advierte que la combinación de una recuperación más rápida de los flujos petroleros por el estrecho de Ormuz, el incremento de producción acordado por la OPEP+ y una demanda global más débil de lo esperado configura un escenario de superávit estructural que el mercado aún no ha incorporado completamente en los precios.
Revisión a la baja en las previsiones de precio del crudo
Los analistas de Morgan Stanley ajustaron su estimación para el Brent a un rango de 65-70 dólares por barril para el tercer trimestre de 2026, por debajo de su proyección anterior de 72-78 dólares. La revisión refleja principalmente la reincorporación de volúmenes que habían sido retenidos por las tensiones en la región del Golfo Pérsico durante el primer semestre del año.
Según el informe del banco, los flujos a través del estrecho de Ormuz se normalizaron más rápido de lo que el mercado anticipaba, eliminando la prima de riesgo geopolítico que había sostenido los precios por encima de los 75 dólares durante varios meses consecutivos.
“La velocidad con la que se ha normalizado el tráfico por Ormuz ha sorprendido al mercado. Esto, combinado con la decisión de la OPEP+ de continuar aumentando su producción, crea un entorno de mayor oferta que llegará al mercado justo cuando la demanda estacional en el hemisferio norte comienza a desacelerarse”, señala el informe citado por Bloomberg.
Demanda: China y Europa bajo presión
El análisis de Morgan Stanley identifica dos focos de debilidad en la demanda global. En primer lugar, China, cuyo crecimiento en la importación de crudo ha sido inferior a las proyecciones del consenso durante el segundo trimestre de 2026, afectado por la desaceleración de su sector industrial y una transición más acelerada hacia vehículos eléctricos que reduce el consumo de gasolina.
En Europa, la combinación de mayor eficiencia energética, expansión de las energías renovables y una actividad industrial por debajo del potencial ha limitado el crecimiento del consumo de petróleo. La región importa menos crudo en términos relativos que hace cinco años, tendencia que Morgan Stanley espera que se consolide en el mediano plazo.
“Estamos viendo una convergencia de factores negativos para el precio: más oferta, menos demanda de los grandes consumidores y menor prima geopolítica. Es la combinación perfecta para un mercado bajista”, explicó un analista senior del banco citado por Rigzone.
Implicaciones para la OPEP+ y productores independientes
Las proyecciones de Morgan Stanley llegan en un momento complejo para la alianza OPEP+, que se reunirá en los próximos días para decidir sobre nuevos incrementos de producción para agosto. El banco advierte que si la alianza confirma otro aumento, el mercado podría acumular un excedente de entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios en el tercer trimestre, lo que ejercería presión adicional sobre los precios.
Para los productores independientes y las compañías con mayor exposición al precio spot del crudo, el escenario proyectado por Morgan Stanley representa un desafío para sus planes de inversión. Varios operadores de mediano tamaño en Estados Unidos ya han comenzado a revisar sus presupuestos de capital para la segunda mitad del año, anticipando márgenes más ajustados.
La Agencia de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) también publicó recientemente una revisión a la baja de sus proyecciones para el WTI, aunque en menor magnitud que la de Morgan Stanley, lo que sugiere que la visión bajista del banco está en el extremo más pesimista del espectro de análisis actual.
Perspectiva de mediano plazo
A pesar del escenario adverso para el corto plazo, Morgan Stanley mantiene una visión más equilibrada para el primer semestre de 2027, cuando espera que la demanda estacional de invierno en el hemisferio norte y una posible moderación en la producción de la OPEP+ restauren parte del equilibrio perdido en el mercado.
El banco recomienda a los inversores posicionarse de forma defensiva en el sector energético durante el tercer trimestre, favoreciendo compañías con costos de producción bajos y balances sólidos que puedan resistir un período prolongado de precios deprimidos sin comprometer sus dividendos o planes de crecimiento.