Investigadores vinculados al Ejército Popular de Liberación (EPL) de China han empleado resultados generados por modelos de IA desarrollados por OpenAI y Anthropic para entrenar sistemas propios destinados a aplicaciones de defensa. La información surge de una investigación de Reuters basada en el análisis de decenas de artículos académicos y patentes que documentan el uso de estas tecnologías en proyectos militares.
Los modelos de IA aceleran el desarrollo de sistemas militares
La técnica identificada en los documentos es la denominada destilación de modelos, un método que permite utilizar las respuestas de un modelo de gran capacidad para entrenar versiones más pequeñas y especializadas. Este enfoque reduce significativamente los recursos computacionales necesarios para desarrollar sistemas capaces de ejecutarse en infraestructuras locales.
Asimismo, la investigación indica que esta práctica aparece de forma recurrente en trabajos realizados por instituciones relacionadas con el ámbito militar y de seguridad chino. Los investigadores consideran que los modelos estadounidenses representan una fuente de conocimiento técnico que puede acortar el tiempo de desarrollo de nuevas capacidades de inteligencia artificial.
Documentos académicos muestran aplicaciones en defensa
El análisis revisó más de 80 publicaciones académicas y registros de patentes, además de investigaciones recopiladas por la Fundación Jamestown. Entre los casos identificados figura un estudio elaborado por investigadores de la Unidad 96941 del EPL que describe el uso de GPT-3.5 para procesar código fuente relacionado con aplicaciones militares.
Según Sunny Cheung, investigador de la Fundación Jamestown, algunos equipos científicos buscan transferir los procesos de razonamiento de modelos occidentales hacia sistemas nacionales orientados a vigilancia, guerra cibernética y apoyo a la toma de decisiones tácticas.
Cheung explicó que entrenar un modelo para reproducir el razonamiento detrás de una respuesta representa un desafío mucho mayor que enseñarle únicamente el resultado final. De acuerdo con su análisis, varios proyectos persiguen precisamente capturar esa capacidad para incorporarla a modelos que puedan desplegarse bajo control local.
Propiedad intelectual y controles tecnológicos bajo disputa
La destilación de modelos constituye una práctica utilizada en distintos ámbitos de la industria de la inteligencia artificial. Sin embargo, el debate internacional se concentra en los casos donde podrían emplearse resultados obtenidos de modelos comerciales sin autorización para reproducir parte de sus capacidades.
Funcionarios estadounidenses sostienen que determinadas entidades chinas utilizan esta estrategia para reducir el impacto de las restricciones de acceso a chips avanzados y otras tecnologías estratégicas, además de plantear posibles implicaciones sobre derechos de propiedad intelectual.
Por su parte, China rechaza esas acusaciones y sostiene que Estados Unidos intenta mantener una imagen dominante en el desarrollo de inteligencia artificial. Empresas del país asiático también han defendido que sus avances tecnológicos responden a desarrollos propios. Entre ellas, la startup Moonshot negó recientemente que su modelo Kimi K3 hubiera sido construido mediante destilación de sistemas extranjeros.
La gobernanza de la IA gana peso en la agenda internacional
Las revelaciones aparecen en un momento en que Estados Unidos y China mantienen conversaciones sobre gobernanza y seguridad de la inteligencia artificial. El desarrollo de modelos cada vez más avanzados para aplicaciones civiles y militares ha convertido la IA en uno de los principales frentes de competencia tecnológica entre ambas potencias.
La evolución de técnicas como la destilación de modelos añade un nuevo componente a ese escenario al combinar cuestiones de invención, seguridad nacional, propiedad intelectual y control sobre tecnologías consideradas estratégicas.
Fuente: Reuters
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