Las autoridades marítimas de Malasia aseguraron que una red de buques vinculados a Irán está aprovechando vacíos jurisdiccionales en el Mar de China Meridional para realizar transferencias clandestinas de petróleo sancionado cerca de sus aguas territoriales.
La Agencia de Aplicación de la Ley Marítima de Malasia (MMEA) respondió así a las acusaciones del grupo estadounidense United Against Nuclear Iran (UANI), que sostiene que la región marítima cercana al estado de Johor se ha convertido en uno de los principales centros de trasvase de crudo iraní destinado a China.
La flota en la sombra gana presencia cerca de Malasia
Según UANI y observadores del sector marítimo, decenas de buques cisterna asociados a la denominada “flota en la sombra” iraní operan en la zona conocida como Eastern Outer Port Limits (EOPL), ubicada a unos 70 kilómetros de Johor.
Estos petroleros suelen utilizar sistemas de rastreo apagados, identidades alteradas y estructuras corporativas opacas para ocultar el origen del crudo transportado. El objetivo principal sería mantener el flujo de exportaciones iraníes pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos.
La ubicación resulta estratégica debido a que el EOPL se encuentra sobre una de las rutas marítimas más transitadas del mundo y en un punto intermedio crucial entre Irán y China, país que absorbe la mayor parte del petróleo iraní exportado.
Malasia admite limitaciones operativas
El director general de la MMEA, Mohamad Rosli Abdullah, explicó que muchas de estas transferencias barco a barco se realizan fuera de las aguas territoriales malasias y lejos del alcance de los sistemas de vigilancia convencionales.
Además, indicó que las operaciones suelen ejecutarse en áreas remotas cercanas a fronteras marítimas internacionales, lo que complica la capacidad de intervención directa de las autoridades locales.
Rosli también afirmó que las acusaciones de inacción realizadas por UANI no reflejan la realidad operativa de la vigilancia marítima en la región. Así mismo, señaló que la falta de intercambio de inteligencia en tiempo real entre organismos internacionales dificulta una respuesta más efectiva.
El petróleo iraní sigue llegando a China
Las transferencias clandestinas de crudo iraní en alta mar llevan años formando parte de las rutas utilizadas para esquivar sanciones internacionales. Este sistema permite que el petróleo cambie de embarcación antes de llegar a compradores finales, reduciendo la trazabilidad del origen de la carga.
De acuerdo con UANI, desde finales de febrero se han detectado al menos 42 operaciones de transferencia de petróleo iraní en el área EOPL mediante imágenes satelitales.
Charlie Brown, asesor sénior del grupo estadounidense, aseguró que la falta de medidas más estrictas por parte de Malasia está facilitando el modelo de negocio de operadores marítimos vinculados a Irán y China.
Riesgos ambientales y preocupación regional
Aunque las transferencias barco a barco no son ilegales bajo ciertas condiciones, las autoridades malasias desaconsejan las operaciones no autorizadas fuera de las zonas designadas debido al elevado riesgo ambiental.
La utilización de buques antiguos y operaciones realizadas lejos de puertos aumenta la posibilidad de derrames de petróleo y accidentes marítimos difíciles de contener.
Mientras tanto, Indonesia anunció que revisará la legalidad de las actividades detectadas cerca de las islas Riau, ubicadas junto al área donde se desarrollan estas transferencias offshore.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Indonesia aseguró que no permitirá que sus aguas marítimas sean utilizadas para actividades ilícitas relacionadas con el comercio internacional de petróleo.
Incautaciones y vigilancia marítima
La MMEA informó además que a comienzos de este año fueron incautados dos buques implicados en el trasvase de aproximadamente 2 millones de barriles de crudo dentro de aguas territoriales malasias.
Uno de los barcos carecía de nacionalidad y el otro operaba bajo bandera de Camerún, ambos fueron posteriormente liberados bajo fianza tras enfrentar cargos relacionados con transferencias no autorizadas de petróleo.
Pese a ello, UANI sostiene que uno de esos petroleros volvió recientemente a participar en operaciones de trasvase de presunto petróleo iraní cerca de Johor.
Las autoridades malasias insistieron en que continuarán reforzando la vigilancia marítima y la cooperación regional para proteger la soberanía y seguridad de sus aguas.
Fuente: Apnews
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