La producción de la OPEP cae a mínimos históricos tras el cierre de Ormuz

  • Autor: Inspenet TV.

  • Fecha de publicación: 14 May 2026

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La producción de la OPEP registró en abril su nivel más bajo en más de dos décadas tras las interrupciones provocadas por el cierre del estrecho de Ormuz y la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. El recorte afectó directamente las exportaciones petroleras del Golfo Pérsico y volvió a poner bajo presión al mercado energético mundial.

Según una encuesta de Reuters, la Organización de Países Exportadores de Petróleo redujo su bombeo en 830.000 barriles diarios frente al mes anterior. Con ello, la producción petrolera del bloque quedó en 20,04 millones de barriles diarios, una cifra que no se observaba desde comienzos de los años 2000.

El cierre del estrecho de Ormuz golpea las exportaciones

El principal factor detrás de la caída fue la interrupción parcial del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.

Tras el inicio de la guerra regional a finales de febrero, varios países productores enfrentaron dificultades logísticas para mantener sus exportaciones. La situación terminó afectando los planes de la OPEP+, que previamente había acordado aumentar gradualmente la producción durante abril.

Sin embargo, el deterioro del escenario geopolítico hizo imposible cumplir con esos incrementos programados.

Kuwait lidera la mayor caída de producción petrolera

Kuwait fue el país más afectado dentro de la OPEP durante abril, la encuesta de Reuters señala que el país sufrió un mes completo de interrupciones en sus exportaciones, lo que provocó el mayor descenso de producción dentro del grupo.

Arabia Saudita e Irak también redujeron sus niveles de bombeo debido a las dificultades para movilizar cargamentos en la región.

Mientras tanto, Emiratos Árabes Unidos logró aumentar producción gracias a una infraestructura de exportación alternativa que evita el paso por Ormuz. Los datos de tráfico marítimo mostraron incluso un aumento en los envíos emiratíes durante abril.

La crisis energética vuelve a tensionar al mercado global

La caída de la producción de la OPEP incrementa la preocupación sobre una posible escasez de suministro en los próximos meses. Analistas del mercado consideran que la situación podría generar nuevas presiones sobre los precios internacionales del petróleo y elevar los riesgos inflacionarios para las economías importadoras.

Además, el desplome de la producción ocurre en un momento especialmente delicado para el mercado energético. La demanda mundial continúa estable mientras persisten problemas logísticos y tensiones militares en Oriente Medio.

El dato también resulta relevante porque la producción de abril quedó incluso por debajo de algunos niveles registrados durante la pandemia de COVID-19, cuando el consumo mundial de combustible se desplomó.

OPEP+ enfrenta un escenario cada vez más complejo

La crisis actual expone las dificultades de la OPEP+ para estabilizar el mercado petrolero en medio de conflictos geopolíticos. Aunque varios productores buscaban recuperar parte de la oferta perdida en meses anteriores, el bloqueo parcial de Ormuz alteró nuevamente el equilibrio entre oferta y demanda.

Además, el panorama podría complicarse aún más tras la salida oficial de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, efectiva desde el 1 de mayo. El movimiento añade incertidumbre sobre la coordinación futura dentro del bloque petrolero.

Por ahora, el mercado sigue atento a la evolución del conflicto con Irán y a cualquier señal sobre la reapertura total de las rutas marítimas en el Golfo Pérsico.

Producción de la OPEP afectada por la crisis energética y el cierre del estrecho de Ormuz con bombas petroleras al atardecer.
Bombas extractoras de petróleo operan en medio de la caída histórica de la producción de la OPEP por las tensiones en Oriente Medio. Fuente: Shutterstock.

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Europa acelera la inversión en energía compartida

Alemania, Gran Bretaña y Bulgaria aparecen como los destinos más atractivos de Europa para invertir en proyectos de coubicación energética hacia 2026, según un informe de Aurora Energy Research. Este modelo combina energías renovables y baterías de almacenamiento en un mismo sitio para mejorar la rentabilidad y reducir los efectos de la saturación eléctrica. Alemania lidera por el tamaño de su mercado y su capacidad para elevar el retorno financiero de los proyectos. Gran Bretaña destaca por su amplia cartera respaldada por contratos públicos y Bulgaria gana fuerza gracias a subsidios y costos competitivos.

El estudio señala que la presión sobre las redes eléctricas europeas está creciendo rápidamente. Más de 1.600 GW de proyectos renovables y de almacenamiento siguen esperando conexión en el continente y solo Gran Bretaña acumula unos 550 GW pendientes. A esto se suma el aumento de precios negativos de la electricidad en mercados como España, Alemania y Países Bajos donde ya se registran más de 500 horas anuales con este fenómeno. Aurora advierte que estas distorsiones seguirán creciendo a medida que aumente la generación solar y eólica en Europa.

Ormuz sacude al petróleo y retrasa la estabilidad

El bloqueo del estrecho de Ormuz está generando una fuerte presión sobre el mercado petrolero mundial y podría retrasar la recuperación del sector hasta 2027, según Amin Nasser, director ejecutivo de Saudi Aramco. El paso marítimo, por donde normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo global, atraviesa una de sus mayores interrupciones históricas. Actualmente cruzan entre dos y cinco buques diarios frente a los cerca de 70 habituales, mientras el mercado pierde alrededor de 100 millones de barriles semanales.

La crisis ha disparado los precios de la energía y aumentado la preocupación por una nueva ola de inflación y una posible desaceleración económica global. Para reducir el impacto, Aramco elevó las exportaciones a través del oleoducto Este-Oeste hacia el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, logrando mantener entre 60 % y 70 % de sus envíos de crudo. La empresa también busca ampliar la capacidad de exportación de esa ruta y acelerar la recuperación de varias refinerías afectadas en Arabia Saudita.

Europa acelera la mezcla de renovables y baterías

La capacidad de proyectos renovables con baterías integradas en Europa crecerá más de 450 % hacia 2030, según un informe de Aurora Energy Research. Actualmente el continente cuenta con 6,3 GW de capacidad instalada bajo este modelo y se espera que alcance unos 35 GW en los próximos cinco años. La energía solar lidera esta expansión y concentra más del 60 % de los desarrollos actuales gracias a la necesidad de almacenar electricidad en momentos de baja demanda y venderla cuando los precios mejoran.

Alemania aparece como el mercado más atractivo para construir este tipo de proyectos debido al potencial de retorno financiero y al tamaño de su sistema energético. Gran Bretaña y Bulgaria también destacan por sus condiciones favorables para nuevas inversiones. Mientras tanto, países como España, Francia y Hungría están ganando atención por cambios regulatorios que podrían impulsar aún más el almacenamiento energético y los proyectos híbridos.

Vietnam prueba combustibles verdes para aviones

La empresa vietnamita BSR y la organización alemana GIZ firmaron un acuerdo para investigar y probar la producción de combustibles sintéticos en Vietnam. El proyecto buscará desarrollar combustible sostenible para aviación conocido como e-SAF y metanol verde e-MeOH mediante tecnología Power-to-Liquid. Este sistema utiliza hidrógeno verde generado con electricidad renovable junto con CO₂ capturado para producir combustibles con menores emisiones contaminantes.

La iniciativa contempla la creación de una planta piloto y un estudio de viabilidad que analizará aspectos técnicos, económicos y ambientales bajo condiciones reales en Vietnam. Las actividades comenzarán oficialmente en mayo de 2026 y contarán con apoyo del Centro Internacional Power-to-X de Alemania. Para BSR, esta colaboración representa parte de su estrategia para avanzar hacia combustibles bajos en carbono y fortalecer la transición energética del país asiático.

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