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Loviisa moderniza sus turbinas y añade 38 MWe sin aumentar el reactor

La extensión de vida de una central nuclear implica sustituir progresivamente los sistemas convencionales que determinan cuánto valor eléctrico puede extraerse del calor producido.
Loviisa añade 38 MWe con modernización de sus turbinas

La central nuclear de Loviisa, en Finlandia, ha iniciado un amplio programa de modernización de su isla de turbinas con el objetivo de prolongar la operación de sus dos reactores hasta 2050 y aumentar su producción eléctrica en aproximadamente 38 MWe.

El proyecto forma parte de un programa de inversión de alrededor de 1.000 millones de euros destinado a extender la vida operativa de la instalación y mantener una fuente de generación eléctrica estable y libre de combustibles fósiles.

La modernización se ejecutará progresivamente durante las paradas programadas entre 2026 y 2028 y comprende tres áreas principales: turbinas de baja presión, automatización y sistema principal de refrigeración con agua de mar. El resultado previsto es elevar la producción acumulada de Loviisa durante el período de operación autorizado de aproximadamente 170 TWh a 177 TWh.

Más electricidad con el mismo calor nuclear

Loviisa dispone de dos reactores VVER-440, Loviisa 1 y Loviisa 2, que comenzaron su operación comercial en 1977 y 1981, respectivamente.

El vapor producido a partir del calor del reactor atraviesa las turbinas, donde su energía térmica se convierte en energía mecánica y posteriormente en electricidad mediante el generador.

En este proceso, las turbinas de baja presión desempeñan un papel importante. La modernización busca mejorar la expansión del vapor y recuperar una mayor fracción de su energía antes de que abandone la turbina hacia el condensador.

Nuevos componentes internos para las turbinas

La modernización de las turbinas de baja presión está siendo ejecutada por Doosan Škoda Power. El proyecto contempla sustituir las ocho carcasas internas y componentes de flujo correspondientes a las turbinas de baja presión de las dos unidades.

Las grandes carcasas exteriores que todavía presentan una condición estructural adecuada serán conservadas, reparadas e integradas con los nuevos conjuntos internos.

Esta decisión tiene dos ventajas.

Desde el punto de vista económico, evita sustituir componentes que todavía pueden prestar servicio. Desde el punto de vista industrial, reduce el volumen de materiales que tendría que fabricarse, transportarse y desmontarse.

El verdadero trabajo de ingeniería se concentra en sustituir las superficies y elementos que interactúan directamente con el flujo de vapor. La nueva geometría busca mejorar la aerodinámica de la expansión, reduciendo pérdidas y aumentando la cantidad de energía que puede extraerse del vapor antes de su condensación.

Valmet digitaliza el control de las turbinas

La modernización mecánica está acompañada por una transformación completa de la automatización. Valmet está sustituyendo los sistemas de control y protección de las turbinas que han alcanzado el final de su vida útil por su plataforma Valmet DNA.

El alcance es considerable: más de 16.000 señales físicas de interfaz serán sustituidas y conectadas mediante una arquitectura de control digital descentralizada. En un sistema antiguo, numerosas señales pueden depender de cableado físico y arquitecturas de control desarrolladas durante diferentes etapas de la vida de la central.

La digitalización permite integrar esas señales en una arquitectura común y proporcionar a los operadores información más detallada sobre el estado de los equipos. Las nuevas interfaces incorporarán datos en tiempo real, monitorización de mayor resolución y diagnósticos digitales de sistemas auxiliares del generador.

Además, la modernización incluye simuladores para entrenamiento de operadores. El simulador permitirá que los equipos de las salas de control se familiaricen con la nueva arquitectura antes de su puesta en servicio.

Las pruebas comenzarán en Loviisa 2 en octubre de 2026, mientras que Loviisa 1 seguirá posteriormente con la implementación prevista para 2028.

Renovar la refrigeración también aumenta la eficiencia

El tercer componente de la modernización puede parecer secundario, pero es fundamental para el ciclo termodinámico: las bombas principales de agua de mar.

Andritz está sustituyendo las bombas originales utilizadas para hacer circular agua del mar Báltico hacia los condensadores. Su función consiste en extraer calor del vapor que abandona las turbinas de baja presión y condensarlo nuevamente en agua.

La eficiencia del condensador influye directamente sobre las condiciones de escape de la turbina. Cuanto mejores sean las condiciones de condensación, menor será la presión de escape y mayor puede ser el trabajo útil extraído durante la expansión del vapor.

Por eso la renovación del sistema de refrigeración complementa directamente la modernización de las turbinas. Loviisa dispone de cuatro bombas principales de agua de mar por unidad, ocho en total.

Las bombas originales, instaladas durante la etapa soviética de construcción de la central, han alcanzado el final de su vida útil. Las nuevas unidades incorporan ajustes hidráulicos de las palas del impulsor y recubrimientos anticorrosivos diseñados para trabajar en el ambiente marino salobre.

FUENTE y FOTO: https://www.neimagazine.com/

Escrito por
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