Japón enfrenta riesgo de crisis energética por parálisis en el suministro de GNL de Oriente Medio

La interrupción de suministros de GNL en el Estrecho de Ormuz compromete el margen de reserva eléctrica japonesa durante el verano.
El impacto del cierre del Estrecho de Ormuz en el suministro de GNL

La situación en Oriente Medio ha dejado de ser un conflicto distante para convertirse en una amenaza directa a los hogares de Tokio y Osaka. Takafumi Yanagisawa, experto del Instituto de Economía Energética de Japón (IEEJ), ha advertido que la interrupción del suministro de gas natural licuado (GNL) coincide críticamente con el aumento del uso de aire acondicionado.

El impacto del cierre del Estrecho de Ormuz en el suministro de GNL

Japón recibe anualmente cerca de 4 millones de toneladas métricas de GNL a través del Estrecho de Ormuz. Este flujo representa el 6% de sus compras totales al exterior y es vital para mantener el margen de reserva eléctrica.

Así mismo, la parálisis operativa en Qatar y los Emiratos Árabes Unidos compromete aproximadamente el 3,5% de la generación eléctrica nacional. Aunque parezca un porcentaje reducido, en los meses de calor extremo, este déficit puede significar la diferencia entre la estabilidad y los apagones rotativos.

Ante este panorama, las empresas de servicios públicos están activando protocolos de emergencia. Actualmente, se recurre a la compra de volúmenes adicionales en el mercado al contado y al uso de la tolerancia de cantidad superior (UQT) en contratos con Australia y Estados Unidos.

Estos acuerdos permiten elevar el suministro en un 10% adicional, siempre que exista un consenso mutuo entre las partes. No obstante, el daño estructural en las instalaciones de Qatar por ataques recientes sugiere que las reparaciones podrían extenderse hasta por cinco años, lo que condiciona la seguridad energética a largo plazo.

La crisis actual obliga a replantear las proyecciones de un superávit global de gas para el final de la década. Los proyectos de expansión en el Golfo Pérsico, que Japón esperaba con ansias para 2028, sufrirán retrasos sensibles.

Por consiguiente, el gobierno ha comenzado a flexibilizar las restricciones sobre las plantas de carbón para compensar la falta de gas. Esta medida busca ahorrar al menos medio millón de toneladas de GNL al año, tratando de blindar el sistema ante una incertidumbre que parece lejos de disiparse.

Fuente: Reuters

Foto: Tokyo Gas LNG