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El bloqueo casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha provocado que el tránsito de hidrocarburos caiga a apenas 3,8 millones de barriles diarios, una fracción de su capacidad habitual.
La mayor contracción del crudo tras conflicto con el estrecho de Ormuz
A medida que el conflicto en Oriente Próximo se intensifica, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha confirmado una realidad alarmante para los mercados globales. La producción de petróleo experimentó una caída estrepitosa de 10,1 millones de barriles diarios durante el mes de marzo. Este hundimiento del suministro no tiene comparación histórica y ha generado pérdidas acumuladas que superan los 360 millones de barriles en apenas treinta días.
El estrecho de Ormuz es punto neurálgico por donde fluye gran parte del crudo mundial, y hoy en día, se mantiene bajo una obstrucción que ha forzado a las potencias a depender de rutas alternativas insuficientes. Algunos países como Irak y Arabia Saudí intentan mitigar el impacto, pero el déficit de exportaciones supera los 13 millones de barriles cada jornada. Así mismo, el uso de reservas estratégicas a un ritmo de 6 millones de barriles diarios se perfila como una solución insostenible a largo plazo.
La AIE ha ajustado sus previsiones para 2026, situando la demanda en 104,259 millones de barriles diarios. Esta corrección a la baja refleja lo que los expertos denominan una «destrucción de la demanda» debido a los precios prohibitivos y la incertidumbre geopolítica. Si los eventos hostiles se prolongan más allá de mayo, el mercado podría enfrentar un descenso del consumo de hasta 5 millones de barriles diarios.
No obstante, el panorama presenta matices interesantes en otras latitudes. Mientras el Golfo Pérsico se cierra, la producción de petróleo en Venezuela ha logrado un incremento del 14% en marzo, alcanzando los 980.000 barriles por jornada. Este flujo de crudo, dirigido principalmente hacia el mercado de India, ofrece un respiro marginal en medio del caos. La recuperación venezolana y el interés asiático por sus exportaciones demuestran que el tablero energético está buscando nuevos equilibrios ante el colapso de las rutas.
Fuente: Libre Mercado
Foto: Shutterstock