Un tribunal en Massachusetts ordenó a GE Vernova continuar sus trabajos en el parque eólico marino Vineyard Wind, bloqueando su intento de abandonar el proyecto por disputas contractuales.
La variable decisiva es la emisión de una orden judicial preliminar que impide la salida del contratista principal, evitando un impacto demoledor en la ejecución de uno de los proyectos offshore más importantes de Estados Unidos.
El juez determinó que la retirada del proveedor de turbinas podría generar retrasos significativos y comprometer la viabilidad financiera del proyecto.
Disputa contractual supera los 300 millones de dólares
El conflicto surge a partir de reclamaciones económicas entre GE Vernova y Vineyard Wind, relacionadas con pagos pendientes que superarían los 300 millones de dólares.
Mientras GE Vernova argumenta incumplimientos financieros, el desarrollador sostiene que retuvo pagos como compensación por fallas técnicas previas, incluyendo el colapso de una pala de turbina ocurrido en 2024.
Este incidente generó retrasos prolongados y obligó a la sustitución de múltiples componentes, incrementando los costos y complejidad del proyecto.
Riesgos técnicos y dependencia del fabricante original
El tribunal enfatizó el impacto directo en la eficiencia operativa: la dependencia del conocimiento especializado del fabricante original para la operación y resolución de problemas en turbinas offshore de gran escala.
Según el fallo, la posibilidad de reemplazar a GE Vernova con otros contratistas fue considerada inviable desde el punto de vista técnico, dada la complejidad del diseño propietario.
Este aspecto subraya un riesgo estructural en proyectos offshore: la alta dependencia tecnológica de OEMs (Original Equipment Manufacturers) en fases críticas de operación y mantenimiento.
Proyecto de alta complejidad técnica en parque eólico de Nueva Inglaterra
El proyecto Vineyard Wind, con una capacidad de 806 MW, representa un pilar estratégico para el suministro energético de Massachusetts y la red de Nueva Inglaterra.
Desarrollado por Iberdrola y Copenhagen Infrastructure Partners, el parque ya había iniciado operaciones parciales, lo que aumenta las condicionantes de capacidad de mantener la continuidad operativa.
Este caso refleja los desafíos contractuales, técnicos y financieros que enfrenta la industria eólica offshore, especialmente en proyectos de gran escala donde la coordinación entre múltiples actores es esencial para garantizar el éxito.
Fuente y Foto: https://www.reuters.com/