La compañía Technip Energies, el fabricante aeronáutico Airbus, el grupo aeroespacial Safran y la cooperativa agrícola Tereos firmaron un acuerdo para crear Rebound, una empresa conjunta que desarrollará una planta de producción de combustible de aviación sostenible (SAF) en el puerto de Dunkerque, al norte de Francia.
El proyecto contempla la construcción de una instalación capaz de producir aproximadamente 160.000 toneladas anuales de SAF, una capacidad que la situaría entre las mayores de Europa y que contribuiría al fortalecimiento de la soberanía energética del continente.
La planta de SAF busca acelerar la aviación sostenible
Actualmente, el combustible de aviación sostenible es considerado una de las principales alternativas para reducir las emisiones de carbono del transporte aéreo. Su utilización permite disminuir la huella ambiental de los vuelos utilizando infraestructuras, motores y aeronaves ya existentes.
En este contexto, la nueva empresa conjunta busca responder al crecimiento esperado de la demanda europea. Las metas establecidas por el reglamento comunitario RefuelEU Aviation prevén un incremento progresivo de la incorporación de SAF en el combustible utilizado por las aerolíneas durante las próximas décadas.
La tecnología Alcohol-to-Jet como eje del proyecto
La futura instalación utilizará la tecnología Alcohol-to-Jet (AtJ), un proceso que transforma etanol avanzado procedente de residuos agrícolas y forestales en combustible sostenible para aeronaves.
Esta ruta tecnológica ha ganado relevancia dentro de la transición energética debido a su potencial de escalabilidad industrial y a su competitividad económica frente a otras alternativas disponibles para la producción de combustibles renovables.
Además, el combustible generado mediante este proceso es compatible con la infraestructura aeronáutica actual, lo que facilita su adopción por parte de aerolíneas y operadores del sector.
Una alianza que integra toda la cadena de valor
Cada uno de los socios aportará capacidades específicas para impulsar el desarrollo del proyecto.
Por una parte, Technip Energies actuará como desarrollador principal y proveedor de ingeniería, aprovechando su experiencia en la ejecución de grandes proyectos industriales vinculados a la transición energética.
Por otra, Airbus y Safran participarán como socios industriales y potenciales compradores del combustible producido, reforzando el vínculo entre la producción energética y la industria aeronáutica europea.
Así mismo, Tereos suministrará el etanol avanzado necesario para la producción del SAF, apoyándose en su posición como uno de los principales productores europeos de etanol.
Gracias a esta estructura, la iniciativa integra desde el abastecimiento de materias primas hasta el uso final del combustible en aeronaves comerciales.
Dunkerque refuerza su papel como polo energético europeo
Uno de los avances más relevantes alcanzados por el proyecto ha sido la adjudicación de un emplazamiento industrial en el puerto de Dunkerque.
La ubicación ofrece ventajas logísticas para el transporte de materias primas y productos terminados, además de facilitar los procesos administrativos necesarios para el desarrollo de la futura instalación.
Los socios financiarán durante esta etapa los estudios de ingeniería, permisos y actividades técnicas requeridas antes de adoptar la Decisión Final de Inversión.
Próximos pasos para Rebound
Durante los próximos meses, el consorcio avanzará en la selección de la tecnología definitiva, el desarrollo de las fases pre-FEED y FEED, la formalización de acuerdos de suministro y la estructuración financiera necesaria para construir la planta.
Si se cumplen los plazos previstos, la creación formal de la empresa conjunta podría completarse durante la segunda mitad del año, consolidando una iniciativa que busca fortalecer la producción europea de combustible de aviación sostenible y acelerar la transición hacia una aviación con menores emisiones de carbono.
Fuente: Technip Energies
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