El yacimiento Eirin inicia producción y suma gas noruego para Europa

La compañía prevé que Eirin permita extender la vida productiva de Gina Krog desde 2029 hasta 2036.
yacimiento Eirin inicia producción

Equinor puso en producción el yacimiento Eirin en el Mar del Norte, un desarrollo submarino que ya exporta gas hacia Europa mediante la infraestructura de Gina Krog y Sleipner A. El campo, probado originalmente en 1978, fue retomado tras una nueva evaluación técnica y comercial realizada en 2023.

De acuerdo con la compañía, Eirin cuenta con recursos recuperables estimados en 27,6 millones de barriles de petróleo equivalente, principalmente gas. La operación refuerza el flujo de gas noruego hacia el mercado europeo en un escenario donde la seguridad energética sigue siendo una prioridad para la región.

El yacimiento Eirin aprovecha infraestructura en el Mar del Norte

En concreto, el yacimiento se desarrolló como una instalación submarina conectada a la plataforma Gina Krog. Desde allí, los volúmenes se procesan y el gas se exporta a través de Sleipner A, una zona considerada clave para las exportaciones de gas de Noruega hacia Europa.

Además, la solución utiliza tuberías ascendentes existentes y deja abierta la posibilidad de conectar nuevos descubrimientos en el área. Este modelo permite reducir tiempos de ejecución, contener costos y extender el valor de activos maduros en la plataforma continental noruega.

La inversión total del proyecto se estima en 4.500 millones de coronas noruegas. Así mismo, Equinor prevé que Eirin permita extender la vida productiva de Gina Krog desde 2029 hasta 2036, lo que añade siete años de actividad a una infraestructura ya electrificada.

Desarrollo acelerado desde 2023

Por otra parte, la línea de tiempo del proyecto confirma la velocidad de ejecución del desarrollo Eirin. Tras permanecer inactivo durante décadas, el proyecto se activó en enero de 2023.

En mayo de ese mismo año, Equinor tomó la decisión de inversión, seguida en septiembre por la aprobación del plan de desarrollo y operación. Posteriormente, en enero de 2024, las autoridades dieron luz verde definitiva al proyecto.

Finalmente, en mayo de 2026, el yacimiento entró en producción. Este recorrido, desde la conceptualización hasta la operación, se completó en apenas tres años, un plazo reducido para estándares offshore.

Según Equinor, la colaboración temprana, los procesos de decisión más ágiles y el uso de soluciones estandarizadas fueron factores determinantes para acelerar la ejecución. El proyecto también deja aprendizajes para desarrollar campos marginales de forma más rentable en el futuro.

Gas para Europa con menor intensidad de emisiones

Así, el yacimiento Eirin entra en operación con una intensidad estimada de alrededor de 3 kg de CO₂ por barril producido en equivalente de petróleo. Este desempeño está vinculado a la electrificación de Gina Krog, completada en 2023.

El desarrollo se ubica a unos 250 kilómetros al oeste de Stavanger, en aguas de aproximadamente 120 metros de profundidad. El reservorio se encuentra a unos 4.000 metros bajo el lecho marino y la instalación submarina contempla una plantilla con dos ranuras.

En términos operativos, el gas se exporta mediante Gassled, mientras que los líquidos se envían a Kårstø para su procesamiento y posterior exportación. Esta integración permite aprovechar una cadena de transporte ya consolidada y mejorar la eficiencia del proyecto.

Actualmente, Equinor opera la licencia con una participación de 58,7%, mientras que Orlen Upstream Norway AS posee el 41,3% restante. Para ambos socios, el desarrollo incrementa la producción regional y fortalece el papel del gas del Mar del Norte en el abastecimiento europeo.

Además, la conexión de Eirin a Gina Krog puede aumentar el factor de recuperación de la zona y sostener empleo asociado a la operación de la plataforma.

Fuente y foto: Equinor