En un contexto marcado por tensiones geopolíticas, la energética italiana Eni ha decidido reforzar su estrategia financiera tras presentar sus resultados del primer trimestre de 2026. La compañía anunció un incremento significativo en su programa de recompra de acciones, apoyado en una visión más optimista del mercado energético global.
Recompra de acciones de Eni se dispara
De acuerdo con los datos publicados, Eni registró un beneficio neto ajustado de 1.300 millones de euros durante el primer trimestre, una cifra inferior tanto al mismo periodo del año anterior como a las previsiones del mercado. Este descenso se atribuye principalmente a labores de mantenimiento en refinerías y a la presión sostenida sobre los márgenes del negocio químico.
Sin embargo, analistas del sector consideran que estas intervenciones podrían favorecer un mejor desempeño operativo en los próximos meses. Así mismo, el impacto negativo ha sido parcialmente compensado por la solidez del negocio de exploración y producción.
En paralelo, la compañía casi duplicó su programa de recompra de acciones hasta los 2.800 millones de euros. Esta decisión responde a una mejora en las expectativas de flujo de caja, que ahora se sitúan en 13.800 millones de euros para 2026.
Este ajuste refleja la confianza de Eni en su capacidad para generar valor en un entorno de precios energéticos elevados. La estrategia también busca reforzar la retribución al accionista en un escenario de alta volatilidad.
El conflicto con Irán impulsa las previsiones energéticas
Por otro lado, la compañía revisó al alza sus previsiones para el precio del crudo Brent, el gas natural y los márgenes de refino. Este cambio está directamente relacionado con las tensiones en Oriente Medio, especialmente el conflicto con Irán, que ha generado incertidumbre en el suministro energético global.
El posible impacto en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz sigue siendo un factor clave en la evolución de los precios de las materias primas.
En términos operativos, la producción de petróleo y gas aumentó un 9%, impulsada por nuevos proyectos en África Occidental, Noruega y Angola. Además, la exploración permitió añadir cerca de mil millones de barriles equivalentes en nuevos recursos, consolidando la posición de la compañía en el segmento upstream.
Según el consejero delegado Claudio Descalzi, la diversificación de activos y una estructura financiera sólida permiten a Eni aprovechar mejor las condiciones del mercado.
A pesar del contexto favorable en precios, el negocio de refinación sigue enfrentando dificultades. La tasa de utilización cayó significativamente y la división registró pérdidas, aunque menores que en el año anterior.
El área química también redujo sus resultados negativos, aunque continúa afectada por la debilidad de los márgenes.
Fuente: Reuters
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