La red global de conocimiento para profesionales de la energía e industria

Tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz cae tras escalada entre EE.UU. e Irán

Los mercados energéticos reaccionan no solo ante interrupciones reales del suministro, sino ante cualquier amenaza creíble sobre la continuidad logística.
El estrecho de Ormuz transporta aproximadamente entre el 20 % y 25 % del comercio marítimo mundial de petróleo.

La tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán volvió a impactar uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo. El tráfico de buques cisterna a través del estrecho de Ormuz cayó el domingo a su nivel más bajo en cinco semanas, reflejando la creciente preocupación de operadores marítimos y compañías energéticas sobre la seguridad en la región.

El estrecho de Ormuz como infraestructura energética

De acuerdo con datos de Kpler citados por Reuters, únicamente seis petroleros fueron rastreados cruzando el estrecho de Ormuz durante la jornada del domingo, mientras que los reportes iniciales del lunes mostraban ausencia total de tránsito visible mediante sistemas AIS.

La disminución del tráfico ocurre tras una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán, que incluyó ataques estadounidenses y posteriores represalias iraníes contra bases norteamericanas en Medio Oriente.

Esta situación trasciende el ámbito geopolítico y revela un aspecto técnico fundamental de la industria energética moderna: la estabilidad del suministro mundial depende directamente de la continuidad operativa de corredores marítimos estratégicos.

El regreso de la navegación “dark mode”

El estrecho de Ormuz moviliza cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y una proporción significativa del gas natural licuado exportado desde Catar. Cualquier alteración en esta ruta impacta inmediatamente la logística energética internacional, incluso sin un cierre oficial del paso marítimo.

Uno de los elementos más relevantes observados durante esta nueva escalada es el regreso de operaciones en “modo oscuro”, con buques desactivando sus sistemas AIS para evitar trazabilidad durante el tránsito. La firma de inteligencia marítima Windward informó la detección de múltiples embarcaciones sin identificación activa en las aproximaciones orientales del estrecho.

La ingeniería detrás del transporte energético global

Desde una perspectiva técnica, el apagado de transpondedores AIS incrementa la complejidad operacional en navegación marítima, reduce la capacidad de monitoreo y eleva el riesgo para la gestión del tráfico naval en una de las zonas de mayor circulación energética del planeta.

El mercado energético global no solo responde ante interrupciones reales del suministro, sino también frente a amenazas creíbles sobre la continuidad logística. Esta percepción de riesgo puede traducirse rápidamente en mayores costos de seguros marítimos, incremento de tarifas de transporte y volatilidad en los precios internacionales del petróleo y el GNL.

La situación actual vuelve a poner en evidencia que la infraestructura energética global no termina en pozos, plataformas o terminales de exportación. También depende de sistemas marítimos, corredores estratégicos y redes logísticas cuya estabilidad operacional resulta esencial para garantizar el suministro energético internacional.

Fuente: https://oilprice.com/

Escrito por
Autor Verificado

Cuenta con mas de 40 años en la industria del petróleo y gas, es un experto en mantenimiento e inspección de Ultrasonido Nivel I. Su compromiso con la excelencia asegura la confiabilidad de equipos críticos. Destaca por su vasta experiencia, comprensión integral de metodologías y adaptabilidad a nuevas tecnologías.