El buque tanque Monza consolida la tracción eólica en la flota de Union Maritime

La entrega del tercer navío de la serie LR2 con tecnología WindWings registra el avance de proyectos piloto a una implementación comercial sistemática frente a las dudas normativas globales.
La autonomía del buque tanque Monza ante la incertidumbre de la OMI

Tras la exitosa integración de sistemas de viento en embarcaciones previas, el buque tanque Monza ha sido entregado oficialmente a Union Maritime. Este navío, un LR2 de combustible dual construido en el astillero Yangzijiang, destaca por integrar dos velas WindWings® de 37,5 metros. Así mismo, la incorporación de esta tecnología por parte de BAR Technologies no es un hecho aislado, sino que forma parte de la primera serie mundial de buques tanque que fusionan la propulsión por GNL con sistemas de velas rígidas de tres elementos.

La autonomía del buque tanque Monza ante la incertidumbre de la OMI

La puesta en marcha de esta unidad ocurre en un contexto de debate intenso dentro de la Organización Marítima Internacional. Mientras la entidad busca un consenso sobre la fijación del precio del carbono y el Marco de Cero Emisiones Netas, los armadores enfrentan una presión creciente. La propulsión asistida por viento surge como una herramienta fundamental, puesto que ofrece una reducción de emisiones inmediata. Este sistema permite a las empresas cumplir con las exigencias de FuelEU Maritime sin depender de la infraestructura de combustibles sintéticos, la cual aún es incierta.

Los datos obtenidos en misiones comerciales previas respaldan la viabilidad técnica de las WindWings®. El diseño patentado permite captar una sustentación significativamente mayor que las velas convencionales y funciona de manera totalmente automatizada. Mediante el uso de una fuente de energía inagotable y gratuita, el Monza optimiza su rendimiento en tiempo real según las condiciones del viento. Así mismo, la colaboración entre diseñadores, astilleros y sociedades de clasificación como Lloyd’s Register garantiza que estas innovaciones cumplan con los estándares de seguridad más exigentes del sector.

La entrega de este tercer buque confirma que la tecnología ha superado la fase de prueba para convertirse en un estándar de fabricación. Ya no se trata de experimentos aislados en el mar, sino de una producción en serie que permite predecir beneficios operativos con exactitud. Al integrar estas soluciones de baja emisión en la construcción naval convencional, el sector demuestra que puede tomar medidas proactivas. La flota de Union Maritime se posiciona así a la vanguardia de la descarbonización, demostrando que la flexibilidad en el uso de combustibles y la potencia del viento son la clave para la estabilidad operativa futura.

Fuente y foto: BAR Technologies