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La multinacional ContourGlobal oficializó el inicio de operaciones de su sistema de almacenamiento de energía con baterías en la planta híbrida Víctor Jara. Esta infraestructura se ubica en la región de Tarapacá. El sistema posee la capacidad de suministrar electricidad de manera continua durante seis horas y media. Al complementarse con un parque solar fotovoltaico de 231 megavatios pico, el complejo garantiza la entrega de hasta 200 megavatios de energía limpia tras el ocaso. Esta particularidad técnica sitúa al proyecto como el sistema de mayor duración operativa dentro del mercado de almacenamiento a gran escala en América Latina.
La expansión de la planta híbrida Víctor Jara en Tarapacá
El acto de inauguración contó con la participación de James Lee Stancampiano, gerente general de ContourGlobal para Sudamérica, y Ximena Rincón González, ministra de Energía de Chile. Ambas autoridades destacaron el posicionamiento del país austral como un receptor de inversiones orientadas a transformar la generación intermitente en un suministro renovable gestionable, constante y seguro. Con la entrada en régimen de esta planta, la firma acumula 850 megavatios en operación en el territorio chileno.
Efectivamente, el despliegue de la compañía abarca múltiples iniciativas estratégicas en la zona norte del país. La cartera operativa actual contempla la planta Víctor Jara y el proyecto Quillagua, situado en la región de Antofagasta. Este último combina una potencia solar de 221 megavatios pico con una capacidad de almacenamiento de 1,2 gigavatios hora. Por su parte, la instalación de Tarapacá alcanza una capacidad total de almacenamiento equivalente a 1,3 gigavatios hora.
Por añadidura, la viabilidad financiera de la planta Víctor Jara se sustenta en un contrato de compraventa de energía a largo plazo firmado con la comercializadora Copec EMOAC. Este acuerdo de carácter nocturno tiene una vigencia establecida de quince años. La estructura contractual permite la implementación del esquema operativo denominado comercialmente como “Sol por la Noche”. El proceso consiste en capturar el recurso solar en los tramos horarios de baja demanda para inyectarlo a la red eléctrica durante los picos de consumo nocturnos.
Mediante este esquema, el proyecto aporta estabilidad y flexibilidad técnica al Sistema Eléctrico Nacional. Así mismo, la gestión optimizada del almacenamiento facilita una integración eficiente de los recursos excedentes y mitiga los riesgos de vertimiento de energía limpia.
Por otra parte, la evolución de los sistemas renovables intermitentes hacia esquemas de suministro continuo coincide con las tendencias analizadas por la Agencia Internacional de Energías Renovables. Los indicadores sectoriales demuestran que la combinación de parques fotovoltaicos con baterías de gran escala ofrece costos competitivos frente a las fuentes de generación convencionales basadas en combustibles fósiles.
En este panorama global, el mercado chileno funciona como un referente para la validación de tecnologías limpias. Factores como la radiación del desierto, la regulación vigente y la seguridad jurídica dinamizan la atracción de capitales. Actualmente, el país concentra más de 270 proyectos de almacenamiento en distintas etapas de desarrollo, cifra que representa más de dos tercios de las iniciativas registradas en toda la región latinoamericana. Este volumen de inversión sectorial se enmarca en una proyección económica privada que supera los 100.000 millones de dólares en el mediano plazo.
Fuente y foto: ContourGlobal