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China llevó a 4.000 metros de altitud el S4000, una aeronave con turbinas diseñada para aprovechar los vientos de gran altura y generar electricidad.
La energía eólica de gran altitud dio un nuevo paso en China con las pruebas del S4000, una gran aeronave equipada con turbinas que puede elevarse hasta unos 4.000 metros para aprovechar corrientes de viento más fuertes y constantes.
Según la información difundida por la televisión estatal CCTV, el prototipo completó un ciclo operativo que incluyó ascenso, mantenimiento de posición, generación eléctrica y posterior recuperación. La prueba se realizó en un centro del noroeste de China y permitió evaluar el funcionamiento integral de la plataforma.
El sistema fue desarrollado por la empresa Sawes Energy Technology junto con la Universidad de Tsinghua y el Instituto de Investigación de Información Aeroespacial de la Academia China de Ciencias.
¿Cómo genera electricidad el S4000?
A diferencia de un aerogenerador convencional instalado sobre una torre, el S4000 lleva las turbinas directamente hasta las corrientes de aire situadas a mayor altitud.
La plataforma tiene una configuración similar a la de un dirigible y utiliza helio para mantenerse en el aire, su tamaño se aproxima a la longitud de un Boeing 747 y su estructura transporta turbinas ligeras encargadas de transformar la energía del viento en electricidad.
Mientras permanece en vuelo, un cable conecta la aeronave con tierra, este elemento permite transmitir la electricidad generada y mantener sujeto el sistema durante su operación.
Así, la tecnología busca superar una de las limitaciones físicas de la energía eólica convencional, la altura de las torres. Llevar el generador directamente hacia las corrientes de aire permite acceder a recursos eólicos que quedan fuera del alcance de los aerogeneradores terrestres.
Los vientos de gran altitud ofrecen mayor estabilidad
A varios kilómetros sobre la superficie, las corrientes de aire pueden ser más intensas y constantes que cerca del suelo. Esa característica explica el interés por desarrollar sistemas de energía eólica aerotransportada.
Además, una plataforma aérea evita construir torres de grandes dimensiones para alcanzar mayores alturas. El reto consiste en mantener la aeronave estable, controlar su posición y transmitir de forma segura la electricidad hasta tierra.
El S4000 busca demostrar que esas operaciones pueden integrarse dentro de un mismo sistema, la reciente prueba cubrió precisamente las etapas de ascenso, operación estacionaria, generación y recuperación.
Sawes avanza desde el S1500 hasta el S6000
Por otra parte, el S4000 forma parte de una familia de plataformas desarrollada por Sawes Energy Technology. La empresa, fundada en 2023, utiliza la altitud prevista de operación para denominar sus diferentes modelos.
En septiembre de 2025, la compañía hizo volar el S1500, una plataforma que alcanzó una potencia de 1 megavatio. Posteriormente, en enero de 2026, probó el S2000 a unos 2.000 metros de altitud.
Para marzo, ambos sistemas habían acumulado pedidos cercanos a 500 millones de yuanes, equivalentes a unos 74,3 millones de dólares, según cifras comunicadas por la empresa.
Ahora, Sawes trabaja también en el S6000, este modelo está diseñado para superar los 6.000 metros de altitud y se prevé que realice sus primeras operaciones durante 2026.
Una fuente eléctrica para zonas remotas
Asimismo, la movilidad constituye una de las posibles ventajas de estas plataformas frente a instalaciones eólicas fijas. El sistema puede trasladarse entre diferentes emplazamientos, una característica que abre posibilidades para abastecer zonas alejadas de las redes eléctricas convencionales.
Entre sus posibles aplicaciones figuran desiertos, islas, regiones montañosas y áreas afectadas por desastres. En estos escenarios, una plataforma aerotransportada podría funcionar como una fuente temporal o complementaria de electricidad sin requerir grandes torres eólicas.
Esta flexibilidad también permite plantear sistemas de generación capaces de cambiar de ubicación según las necesidades energéticas o las condiciones del viento.
China estudia el coste de generar electricidad desde el cielo
El factor económico será decisivo para determinar si la energía eólica de gran altitud puede competir con tecnologías renovables ya consolidadas.
Los desarrolladores estiman que generar electricidad alrededor de los 3.000 metros podría alcanzar costes similares a los de la energía eólica terrestre convencional.
Las previsiones son todavía más ambiciosas para altitudes cercanas a los 9.000 metros, según estimaciones divulgadas sobre estos sistemas, una plataforma podría operar durante más de 8.000 horas al año y alcanzar un coste aproximado de 0,03 yuanes por kilovatio-hora.
Estas cifras corresponden a proyecciones y tendrán que validarse mediante operaciones prolongadas y proyectos de mayor escala.
China incorpora la eólica de gran altitud a sus planes energéticos
Finalmente, el interés por esta tecnología supera el proyecto de Sawes Energy Technology, el 15.º plan quinquenal chino para energías renovables contempla actividades de exploración e investigación relacionadas con la energía eólica de gran altitud y otras tecnologías de generación mediante viento.
China también desarrolla sistemas en los que el generador permanece en tierra mientras un dispositivo aéreo captura la energía de las corrientes atmosféricas.
En septiembre de 2025 se trasladó desde Pekín una estructura de captación de viento de 5.000 metros cuadrados destinada a un programa dirigido por China Energy Engineering Corporation. Las pruebas de generación eléctrica están previstas para finales de 2026.
El S4000 representa otra vía dentro de esa estrategia de llevar las turbinas hacia las corrientes de aire y producir electricidad mientras la plataforma permanece suspendida a varios kilómetros de altura.
Fuente: South China Morning Post
Foto: CCTV