La industria global de almacenamiento de energía está entrando en una fase de transformación acelerada impulsada por la demanda de mayor capacidad, eficiencia y estabilidad para redes eléctricas y aplicaciones digitales.
Durante la Conferencia y Exposición Internacional de Almacenamiento de Energía (ESIE) 2026, celebrada en Pekín, fabricantes y desarrolladores presentaron tecnologías que apuntan a redefinir el futuro de los sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems).
Uno de los principales focos de atención fue la evolución de las celdas de alta capacidad. Empresas como EVE y Envision presentaron baterías superiores a 700 amperios-hora (Ah), mientras que otros fabricantes consolidan modelos de 587 y 588 Ah como nuevos estándares de mercado.
El aumento de capacidad también genera ventajas para los desarrolladores de proyectos, ya que disminuye la cantidad de sistemas de control de potencia (PCS), transformadores y costos de ingeniería, adquisición y construcción (EPC).
El diseño modular gana protagonismo en los sistemas BESS
La evolución de los sistemas de almacenamiento está impulsando diseños más flexibles y modulares. A medida que los bloques de corriente continua superan capacidades de 6 MWh, los fabricantes enfrentan desafíos relacionados con el peso, transporte e instalación de grandes contenedores energéticos.
En este contexto, los módulos basados en contenedores de 10 pies están ganando aceptación internacional frente a los tradicionales de 20 pies, que pueden exceder las 36 toneladas. Esta tendencia responde a la necesidad de facilitar la logística y reducir complejidades operativas en proyectos de exportación e implementación remota.
Las soluciones de almacenamiento vertical también están siendo evaluadas para maximizar la densidad energética por superficie. No obstante, las limitaciones relacionadas con seguridad sísmica, puesta en marcha y mantenimiento están llevando a numerosos proveedores a priorizar configuraciones en paralelo para mejorar la estabilidad y simplificar la operación.
Los sistemas PCS se convierten en un factor estratégico
Los sistemas de control de potencia están adquiriendo un papel central en el desempeño de los proyectos de almacenamiento energético. Las nuevas generaciones de PCS incorporan tecnologías de carburo de silicio (SiC) con refrigeración líquida, mejorando la gestión térmica y elevando la eficiencia operativa frente a sistemas tradicionales basados en IGBT refrigerados por aire.
Otra de las funciones clave es la capacidad de “formación de red”, que permite a los sistemas BESS estabilizar frecuencia y voltaje, simulando el comportamiento de plantas de generación convencional. Esta capacidad resulta especialmente relevante en redes eléctricas con alta penetración de energías renovables intermitentes.
Asimismo, las soluciones de conexión en cascada de alto voltaje permiten integrar sistemas directamente a barras de entre 6 y 35 kV sin necesidad de transformadores, elevando la eficiencia total hasta el 92 %. Analistas prevén que estas funcionalidades se conviertan en requisitos regulatorios obligatorios en mercados como Europa y Estados Unidos.
Los centros de datos de IA impulsan nuevas oportunidades
El crecimiento de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial está generando un nuevo mercado para el almacenamiento energético. Estas instalaciones requieren respuestas rápidas de frecuencia, alta calidad eléctrica y capacidad para gestionar fluctuaciones instantáneas de carga.
Los denominados AIDC (AI Data Centers) demandan soluciones energéticas altamente integradas capaces de operar de manera continua, segura y eficiente.
Esta transición intensifica la competencia tecnológica y comercial dentro del mercado global de almacenamiento energético, donde la convergencia entre baterías, redes eléctricas e inteligencia artificial comienza a definir el próximo ciclo industrial.
Fuente: https://www.woodmac.com/
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