La industria offshore continúa avanzando hacia soluciones más eficientes para enfrentar los desafíos técnicos de las operaciones en aguas ultraprofundas. Baker Hughes y Strohm anunciaron la firma de un memorando de entendimiento para desarrollar una innovadora tubería flexible híbrida (HFP) destinada a aplicaciones de líneas de flujo y elevadores submarinos en profundidades superiores a los 3000 metros.
La colaboración busca responder a la creciente demanda de soluciones ligeras, resistentes a la corrosión y económicamente viables para el desarrollo de recursos offshore en ambientes cada vez más complejos.
A medida que las cuencas de aguas profundas representan una mayor proporción de la producción global de hidrocarburos, los operadores requieren tecnologías capaces de reducir riesgos operativos y costos de instalación.
Una nueva generación de tuberías offshore
La solución HFP combina características de las tuberías flexibles convencionales con las ventajas de las tuberías compuestas termoplásticas (TCP). En el diseño conjunto, el TCP reemplaza elementos críticos como la carcasa estándar, el revestimiento interno y la armadura de presión, mientras mantiene el blindaje de tensión y los accesorios terminales característicos de los sistemas flexibles tradicionales.
Este enfoque permite integrar la alta resistencia mecánica de las tuberías flexibles convencionales con el peso reducido y la superficie interna lisa de las soluciones TCP. El resultado es una tubería optimizada para operaciones en aguas ultra profundas, donde las limitaciones de peso y tensión representan uno de los principales desafíos técnicos.
Según Strohm, el nuevo sistema reducirá el peso total aproximadamente un 50% respecto a las soluciones convencionales. Incluso en profundidades superiores a los 3000 metros, el peso suspendido será alrededor de un 40% menor frente a sistemas tradicionales utilizados en profundidades menores.
Menor peso y mayor flexibilidad operativa
La reducción de peso ofrece ventajas estratégicas para toda la cadena offshore. Actualmente, el mercado enfrenta una disponibilidad limitada de nuevos buques de instalación con capacidades de alta tensión, especialmente para proyectos ultraprofundos.
Gracias a la disminución del peso suspendido, la nueva HFP permitirá utilizar embarcaciones de instalación ya existentes, evitando costosas modificaciones estructurales y reduciendo tiempos de preparación de proyectos.
Además, el diseño ligero mejora las operaciones logísticas y simplifica la instalación offshore, aumentando la flexibilidad para operadores y contratistas submarinos.
Tecnología resistente a la corrosión y bajas emisiones
Otro aspecto relevante de la tecnología TCP es su resistencia natural a la corrosión, una característica fundamental para ambientes submarinos agresivos y operaciones de larga duración.
Strohm destacó que sus tuberías TCP cuentan con un historial operativo sin fallas registradas, consolidándose como una alternativa confiable frente a soluciones metálicas tradicionales.
Desde Baker Hughes señalaron que esta colaboración refleja el compromiso de ambas compañías con la innovación tecnológica y el desarrollo de soluciones avanzadas para la producción submarina global.
Disponibilidad comercial prevista para 2028
Actualmente, la solución híbrida se encuentra en fase de desarrollo y validación técnica. Las compañías ya fabricaron tuberías de calificación destinadas a pruebas operativas y procesos de certificación.
Se espera que la nueva generación de tuberías flexibles híbridas esté disponible comercialmente a partir de 2028, coincidiendo con la expansión prevista de múltiples proyectos offshore en aguas ultraprofundas alrededor del mundo.
La alianza entre Baker Hughes y Strohm podría convertirse en un punto de inflexión para el mercado subsea, impulsando sistemas más livianos, eficientes y sostenibles para la próxima generación de desarrollos energéticos offshore.
Fuente y foto: https://strohm.eu/