Alemania avanza en la consolidación de su infraestructura energética con la próxima puesta en marcha de la terminal flotante de gas natural licuado (GNL) de Stade, cuya entrada en operación está prevista para septiembre de 2026.
El proyecto, impulsado por la empresa estatal Deutsche Energy Terminal GmbH (DET), representa un paso estratégico para fortalecer la seguridad del suministro energético y diversificar las fuentes de importación de gas del país.
Tras varios meses de evaluaciones técnicas, revisiones de seguridad y trabajos preparatorios, las autoridades y operadores han definido una hoja de ruta para iniciar las operaciones de recepción, almacenamiento y regasificación de GNL en la instalación ubicada en el puerto industrial de Stade-Bützfleth, en Baja Sajonia.
El FSRU Energos Force regresará para la fase final
Como parte del proyecto, la unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) Energos Force regresará a Alemania para participar en la fase de puesta en servicio de la terminal.
La embarcación había sido desplegada temporalmente en Jordania tras ser fletada por Deutsche Energy Terminal GmbH, una decisión que permitió optimizar el uso del activo mientras continuaban los trabajos de infraestructura en Stade.
Según la empresa operadora, el contrato vigente garantiza el retorno del buque con suficiente antelación para completar las pruebas operativas y la puesta en marcha prevista para septiembre.
El FSRU desempeñará un papel esencial al recibir cargamentos de GNL, almacenarlos y convertirlos nuevamente en estado gaseoso para su incorporación a la red energética alemana.
Stade completa la red federal de terminales de GNL
Con la incorporación de Stade, Alemania culminará el programa federal de terminales flotantes de importación de GNL desarrollado tras la crisis energética provocada por la reducción de los suministros de gas ruso en Europa.
La nueva instalación se sumará a las terminales ya operativas en Wilhelmshaven y Brunsbüttel, fortaleciendo la capacidad del país para recibir gas natural licuado procedente de mercados internacionales y reduciendo la dependencia de rutas tradicionales de suministro.
Este conjunto de infraestructuras ha sido considerado una pieza fundamental de la estrategia energética alemana para garantizar la estabilidad del abastecimiento y aumentar la resiliencia del sistema frente a posibles interrupciones del mercado.
Un activo estratégico para la transición energética
Además de reforzar la seguridad energética, la terminal de Stade está llamada a desempeñar un papel relevante en la transformación del sistema energético alemán. Su ubicación en uno de los principales polos industriales del norte del país permitirá abastecer sectores industriales intensivos en energía mientras se desarrollan soluciones de transición hacia combustibles de menor huella de carbono.
Las autoridades alemanas consideran que la infraestructura contribuirá a garantizar la disponibilidad de energía durante el proceso de transición energética, proporcionando flexibilidad al sistema y respaldo a la creciente integración de fuentes renovables.
Con la entrada en operación de Stade prevista para septiembre, Alemania completará una de las iniciativas de infraestructura energética más importantes desarrolladas en Europa durante los últimos años para responder a los desafíos de seguridad del suministro y diversificación energética.
Fuente y foto: https://energy-terminal.de/