El precio del petróleo volvió a subir este martes después de que nuevos reportes sobre ataques a buques cerca del Estrecho de Ormuz reactivaran la preocupación en el mercado petrolero. La zona es una de las rutas más sensibles para el transporte mundial de crudo y gas natural licuado.
En concreto, los futuros del Brent avanzaron 61 centavos, hasta 72,60 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió 49 centavos, hasta 69,04 dólares por barril a las 11:40 GMT. El movimiento mostró una reacción moderada, aunque suficiente para devolver el riesgo geopolítico al centro de las operaciones.
El foco de tensión se ubicó cerca del Estrecho de Ormuz, paso marítimo por el que circulaba alrededor de una quinta parte del suministro diario mundial de petróleo y GNL antes del inicio de la guerra con Irán. Por eso, cualquier incidente en la zona suele tener impacto inmediato sobre los precios.
Un buque metanero catarí y un petrolero de crudo con bandera saudí resultaron dañados tras reportes de disparos de misiles atribuidos a la Guardia Revolucionaria iraní. Aunque el alcance del ataque todavía marca la lectura del mercado, los operadores ya incorporan una prima de riesgo en las cotizaciones.
Las negociaciones entre Teherán y Washington quedaron bajo presión después de nuevas amenazas desde Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores iraní afirmó que no habrá conversaciones finales si continúan las advertencias militares del gobierno estadounidense.
En ese contexto, los inversores observan si el episodio queda como un incidente aislado o si deriva en una escalada mayor. Una interrupción del transporte marítimo en Ormuz podría afectar los flujos energéticos, elevar los costos logísticos y empujar el petróleo hacia nuevos niveles.
Mientras tanto, Ole Hansen, analista de Saxo Bank, señaló que el ataque volvió a introducir una prima de riesgo geopolítico en el precio del petróleo. Según su lectura, una escalada adicional podría llevar al Brent hacia los 75 dólares por barril antes de poner en la mira la zona de 80 dólares.
Sin embargo, el repunte actual sigue siendo menor frente a otros episodios de tensión en Oriente Medio. El mercado petrolero parece medir con cautela la gravedad del ataque, la respuesta diplomática y la posibilidad de que el transporte energético continúe sin restricciones mayores.
Arabia Saudí estudia ampliar la capacidad de su oleoducto hacia la costa occidental del mar Rojo. Esa opción permitiría transportar más petróleo sin depender del Estrecho de Ormuz y ofrecería una salida adicional para el reino y algunos países vecinos del Golfo.
No obstante, el interés por el crudo saudí en Asia sigue limitado. Incluso después del mayor recorte de precios en más de dos décadas, algunos suministros rivales del Golfo continúan siendo más baratos para determinados compradores.
Por otro lado, Société Générale prevé que el mercado petrolero pase de déficit a superávit hacia finales de 2026 y durante 2027, a medida que el crecimiento de la oferta supere a una demanda más débil.
De acuerdo con esa visión, el banco redujo su previsión del petróleo a 75 dólares por barril para el cuarto trimestre de 2026 y a un promedio de 73 dólares en 2027. También espera una recuperación gradual de las reservas, aunque con episodios de volatilidad mientras persistan los riesgos geopolíticos.
El frente marítimo también se vio afectado por la guerra entre Rusia y Ucrania. El ejército de Kiev informó que drones ucranianos atacaron ocho buques cisterna de la llamada flota paralela rusa, utilizada para transportar combustible hacia Crimea y eludir sanciones.
Así, el precio del petróleo queda sostenido por varios focos de tensión al mismo tiempo. El mercado seguirá atento a Ormuz, a las negociaciones entre Irán y Estados Unidos y a cualquier señal de interrupción real en el transporte de crudo.

Equinor adjudicó contratos por unos 6.000 millones de coronas noruegas para desarrollar cuatro proyectos submarinos en la plataforma continental de Noruega. Los acuerdos fueron otorgados a TechnipFMC, OneSubsea, Ocean Installer, NOV y Tenaris para suministrar equipos e instalar infraestructura que permitirá desarrollar los yacimientos TWIN, Brime, Omega Sør y Tyrihans Nord. En conjunto, estas iniciativas podrían aportar entre 130 y 220 millones de barriles de petróleo equivalente a la producción futura del país.
La compañía explicó que esta primera fase forma parte de un plan más amplio para acelerar el desarrollo de decenas de proyectos submarinos durante los próximos años. Su objetivo es reducir el tiempo y los costos mediante procesos estandarizados y compras anticipadas de equipos con largos tiempos de entrega. Por ahora, TWIN es el único proyecto que cuenta con la aprobación de sus socios mientras que los demás continuarán su proceso de evaluación y autorización ante las autoridades correspondientes.
ADNOC firmó un contrato de compraventa de gas natural licuado por 15 años con la empresa japonesa INPEX para suministrar 1 millón de toneladas anuales desde el proyecto Ruwais LNG. El acuerdo fortalece la relación energética entre Emiratos Árabes Unidos y Japón y respalda la estrategia de ambas compañías para garantizar un suministro estable de GNL al mercado asiático. Se espera que el proyecto entre en operación comercial en 2028.
El suministro procederá principalmente de la planta Ruwais LNG, que tendrá una capacidad de producción de 9,6 millones de toneladas anuales. Según ADNOC, cerca del 90% de esa capacidad ya está comprometida mediante contratos de largo plazo con clientes de Asia y Europa. La instalación funcionará con energía limpia e incorporará herramientas de inteligencia artificial y nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia operativa y reducir las emisiones.
Dos superpetroleros cargados con unos 4 millones de barriles de crudo saudí se preparan para atravesar el estrecho de Ormuz con destino a Japón. Los buques, operados por compañías japonesas, habían permanecido detenidos tras las restricciones al tráfico marítimo en la zona. Su salida se suma a la recuperación gradual de las exportaciones de petróleo desde el Golfo Pérsico después del acuerdo preliminar de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
El movimiento coincide con un aumento del transporte de crudo a través de este paso estratégico, aunque la actividad marítima sigue por debajo de los niveles habituales. Arabia Saudita ya ha exportado millones de barriles desde mediados de junio y Emiratos Árabes Unidos también elevó sus envíos. Aun así, varios buques continúan modificando sus rutas o regresando sobre su recorrido debido a las condiciones de seguridad y a las advertencias emitidas en la zona.
BluEnergies informó que el programa de exploración que desarrolla junto con TotalEnergies en la cuenca de Harper, frente a la costa de Liberia, avanza según el calendario previsto. Los trabajos incluyen el reprocesamiento de más de 6.000 kilómetros cuadrados de datos sísmicos 3D y estudios del fondo marino para mejorar la identificación de posibles yacimientos y definir futuras zonas de perforación. La compañía indicó que el reprocesamiento sísmico ya supera el 50% de avance.
Además del análisis sísmico, el proyecto incorpora cartografía del lecho marino, muestreos geoquímicos y mediciones del flujo de calor para obtener una visión más precisa del potencial geológico de los bloques LB-26, LB-30 y LB-31. Estas actividades se extenderán durante 2026 y servirán para seleccionar las ubicaciones con mayores probabilidades de éxito antes de iniciar una campaña de perforación.